Los adolescentes que duermen poco tienen más riesgo de consumir cannabis y alcohol, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño y que ha sido publicado en la revista ‘Sleep’.

En el trabajo se analizaron a dos grupos, uno de personas con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años y otro de 18 a 27 años. Los resultados muestran que las variables del sueño predijeron el consumo de marihuana solo en los estudiantes más jóvenes, mientras que diferentes patrones de características del sueño predijeron el consumo excesivo de alcohol en ambas muestras.

«El sueño es un comportamiento modificable y quizás más fácil de modificar que perseguir directamente el consumo de sustancias. Además, otros estudios muestran que los adolescentes en edad universitaria están más dispuestos a escuchar sobre cambiar su sueño que cambiar su consumo de sustancias. Por lo tanto, centrarse en mejorar el sueño de los adolescentes, incluso a través de retrasar la hora de inicio de la escuela, puede ser un enfoque infrautilizado pero eficaz para reducir el riesgo de uso problemático de sustancias», han detallado los investigadores.