Los adultos mayores frágiles tienen el doble de probabilidades de experimentar delirio después de la cirugía electiva que los de una edad más avanzada, sugiere un nuevo estudio del Hospital St. Michael, en Toronto, Canadá. Los autores encontraron que una historia de delirio, fragilidad y deterioro cognitivo son los factores de riesgo más fuertemente asociados con el desarrollo del delirio postoperatorio.

Investigaciones previas de los investigadores encontraron que la fragilidad y el deterioro cognitivo antes de la cirugía se vinculan con el desarrollo de complicaciones después de la cirugía, pero la edad no lo es. Otros factores de riesgo que están relacionados con el desarrollo de delirio postoperatorio incluyen el tabaquismo y el uso de medicamentos psicotrópicos, según los científicos.

"La edad cronológica desde su fecha de nacimiento no siempre es una evaluación precisa de cómo han envejecido durante su vida", dice la autora principal de la revisión, la doctora Jennifer Watt, investigadora de Medicina Geriátrica de St. Michael. "Este estudio destaca cómo de común es el delirio entre los adultos mayores sometidos a cirugía electiva y la importancia de los síndromes geriátricos, incluida la fragilidad, para identificar a los adultos mayores que pueden estar en riesgo", añade.

Esta revisión sistemática, que se publica en la edición digital de este viernes de ‘Journal of General Internal Medicine’, examinó 41 estudios existentes que incluían a más de 9.000 pacientes de 60 años en adelante y que informaron sobre el delirio postoperatorio después de la cirugía electiva.

El apoyo de cuidadores reduce el riesgo de delirio

Los investigadores encontraron que uno de cada seis adultos mayores experimenta delirio tras una cirugía electiva y que los pacientes que tenían apoyo de cuidadores presentaban un 30 por ciento menos de probabilidades de experimentar delirio después de una cirugía electiva que aquellos que no lo tenían.

El apoyo del cuidador se definió en los estudios como el paciente que está casado o que tiene un número de visitantes mayor que el promedio, según la revisión. Los análisis incluidas en esta revisión no especificaron si el apoyo del cuidador llegó antes de la cirugía, después de la intervención o ambos, según los autores.

"Investigaciones anteriores han demostrado que cuando las familias realizaban una intervención no farmacológica, como ayudar a movilizar u orientar al paciente, era menos probable que el paciente experimentara delirio tras la cirugía de cadera", dice el Dr. Watt. "Lo que estamos viendo en esta revisión puede ser el resultado del hecho de que ya están haciendo algunas de estas cosas para sus seres queridos", sugiere.

Los pacientes que desarrollaron delirio después de la cirugía electiva también registran un mayor riesgo de desarrollar otros resultados posquirúrgicos adversos, y es más probable que sean dados de alta a otro hospital, un centro de atención a largo plazo o mueran después de la cirugía, según la revisión.

Aunque los adultos mayores son evaluados por riesgo cardiovascular y respiratorio antes de una cirugía electiva, a menudo no se les da suficiente consideración a los factores de riesgo que son más comunes en los adultos mayores, incluido el delirio, consideran los investigadores.

"El delirio postoperatorio es una complicación común, pero evitable, que experimentan los adultos mayores sometidos a cirugía electiva –destaca Watt–. Comprender los factores de riesgo del delirio puede ayudar a los médicos, pacientes y cuidadores a centrarse en las intervenciones destinadas a disminuir su carga".