Los avances en cáncer de próstata han permitido triplicar la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. En los últimos 15 años el desarrollo de nuevos agentes hormonales, quimioterapia o radiofármacos, ha permitido pasar de 12-18 meses de supervivencia en 2005, a los más de los 36 meses actuales.

En la actualidad, la inmensa mayoría de casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios iniciales. Sólo el 10 por ciento corresponde a casos avanzados (metastásicos) al diagnóstico. En estadios iniciales, el cáncer de próstata es curable en una gran mayoría de casos mediante técnicas actuales de cirugía, radioterapia / braquiterapia con o sin la adición de hormonoterapia. Sin embargo,  si la enfermedad desarrolla resistencia al tratamiento hormonal, es cuando se denomina cáncer de próstata resistente a la castración metastásico. Es en estos casos donde se han dado la mayoría de los avances en cáncer de próstata.

Los diferentes avances en cáncer de próstata

Los inhibidores de PARP han demostrado beneficio en supervivencia en pacientes con cáncer de próstata avanzado. En concreto, los previamente tratados con otras líneas de tratamiento y alteraciones en genes implicados en la reparación del DNA, siendo los más frecuentes BRCA1 y BRCA.

Por otro lado, las combinaciones de nuevos fármacos con agentes inmunoterápicos representa otra prometedora estrategia. Esta está actualmente en evaluación dentro de ensayos clínicos para identificar qué pacientes son los mejores candidatos a este tratamiento.

En el contexto del Congreso de la Sociedad Americana de Oncología también se han presentado los resultados del estudio VISION. Estos demuestran la eficacia de un nuevo radiofármaco, el 177Lu-PSMA-617, capaz de mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. Esta nueva estrategia terapéutica abre la puerta a una nueva opción de tratamiento basada en la teragnosis. La misma hace referencia a la posibilidad de diagnosticar y tratar un tumor en base a la detección de una proteína concreta expresada por el tumor que padece un paciente.