La Sociedad Española de Farmacología Clínica se preocupa cada día más por la necesidad de cubrir la formación continua de sus especialistas. No obstante, novedades como las terapias biológicas, la inmunoterapia o las terapias avanzadas suponen un reto para los farmacólogos. Todo ello hace que la formación continua en Farmacología Clínica sea más que una necesidad, casi una obligación.

“En general, en muchas especialidades médicas se están produciendo avances terapéuticos novedosos que debemos conocer”, explica Mar García Saiz, médico, especialista en Farmacología Clínica Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. “Los farmacólogos clínicos somos expertos en el uso de medicamentos en humanos. Sin embargo, el campo es tan amplio que tenemos que saber manejar aquellas herramientas que permitan evaluarlos de forma objetiva y racional”, añade la especialista.

Entre las novedades más importantes de la farmacología están aquellas que sirven para el tratamiento de VIH; migraña; insuficiencia cardíaca; diabetes; cáncer (mama, ovario, pulmón, leucemias y linfomas…); esclerosis múltiple;  enfermedades raras; hemofilia; además de los tratamientos con células CAR-T. Ante ese panorama de continuo cambio, la actualización de los profesionales debería ser “prácticamente diaria, o como mínimo, semanal”, según los expertos.

La actualidad de la formación continua de la Farmacología Clínica

Si bien antes de la pandemia ya se había ido incrementando la formación virtual o en formato on-line, con la pandemia este proceso de transformación se ha acelerado, según explica García Saiz. “Esta formación virtual tiene sus ventajas”, insiste. Entre ellas una mayor flexibilidad, capacidad de llegar a más profesionales incluso en entornos o localizaciones diferentes o el hecho de ser más económica.

Pese a ello, la experta también señala inconvenientes como la sobrecarga de actividades formativas, muchas veces fuera de la jornada laboral, menos interacción con otros compañeros –lo que dificulta el intercambio de experiencias– o algunas dificultades técnicas que todavía siguen surgiendo. Es por ello que la formación continua de la Farmacología Clínica debe avanzar en este sentido.