Las otitis externas, también llamadas “otitis del nadador”, porque se relacionan con el buen tiempo y los baños en las piscinas y playas, son con diferencia la variedad de otitis más habitual durante los meses de verano. Afectan al oído externo y al conducto auditivo externo.

La humedad acumulada en los oídos después de los baños en playas o piscinas, así como la sudoración derivada de las altas temperaturas y el clima cálido, son los principales factores de riesgo de la otitis externa difusa. Generalmente, las bacterias y los virus son los causantes de la infección.

Incidencia

Las otitis del nadador son un problema frecuente, que afecta sobre todo a los niños. La incidencia anual estimada de la otitis es del 1,3% en mujeres y 1,2% en varones, y hasta un 10% de la población sufrirá al menos un episodio a lo largo de su vida1,2.

La otitis se puede presentar en cualquier grupo de edad, aunque el 40% de los casos se da en pacientes de menos de 18 años. En población pediátrica, hay un pico de incidencia entre los 7 y los 12 años, siendo muy rara en menores de dos años de vida1,2.

Síntomas de la otitis

El principal síntoma de la otitis externa es el dolor, molestias al masticar o bostezar, picor, sensación de taponamiento, una leve pérdida de audición y percepción de humedad en el oído, a veces en forma de supuración, según los expertos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Tratamiento

Un antibiótico tópico en gotas óticas es el tratamiento a seguir en caso de otitis externa. Con relación al tipo de antibiótico, actualmente existe un consenso3 generalizado que recomienda el uso de antibióticos no ototóxicos como el ciprofloxacino, ya que otros antibióticos como la gentamicina, la neomicina o la polimixina B se han relacionado con ototoxicidad y más teniendo en cuenta que, debido a su espectro de acción, lo habitual es que se tengan que asociar dos antibióticos.

Por otro lado, el ciprofloxacino es el único antibiótico tópico que ha demostrado que su asociación con fluocinolona mejora la respuesta y la resolución de las otitis. Esto, sumado a que su perfil de seguridad permite utilizarlo en niños a partir de seis meses, hace que la asociación tópica de ciprofloxacino y fluocinolona se haya convertido en un tratamiento de elección. A todo esto, cabe añadir su comodidad posológica, ya que esta asociación es el único tratamiento tópico para las otitis que se administra solo dos veces al día.

Otitis, cómo prevenirla

La Comisión de Otología de SEORL-CCC) da una serie de consejos para prevenir las otitis en verano.

Durante el baño, usar tapones o gorros y reducir el tiempo de inmersión, sobre todo en niños. Al salir del agua, secar la parte externa del oído y la entrada del conducto auditivo y, si es necesario, utilizar un secador de pelo a una distancia prudencial para secar el oído. Es muy importante evitar baños en aguas potencialmente contaminadas para evitar infecciones.

Los expertos también aconsejan no usar bastoncillos para limpiar o rascar el oído porque pueden irritar la piel y hacer que la cera quede impactada en la parte más profunda del oído, desprotegiendo la zona.

En caso de sufrir molestias y síntomas, acudir al otorrinolaringólogo para que verifique el diagnóstico a través de la historia clínica y la otoscopia y para que indique el tratamiento a seguir

REFERENCIAS

  1. Beers SL, Abramo TJ. Otitis externa review. Pediatr Emerg Care. 2004 Apr;20(4):250-6.
  2. Roland PS, Stroman DW. Microbiology of acute otitis externa. Laryngoscope. 2002 Jul;112(7 Pt 1): 1166-77.
  3. Conferencia de Consenso de 2006, avalada por la SEORL, la SEUP y la SEMERGEN (Lorente J, et al. Med Clin 2006)