Los biosimilares de anticuerpos monoclonales indicados para el manejo de las enfermedades inmunomediadas han demostrado mejorar la monitorización de los niveles plasmáticos y los anticuerpos anti-fármacos de los anti-TNF, tal como se ha demostrado mediante la evidencia. Unos datos que se deberían tener presentes en la continua discusión sobre si el biosimilar puede condicionar la eficacia y seguridad del tratamiento. Así se concluye en el tema dedicado a analizar los biosimilares en este tipo de patologías y que forma parte del curso online ‘‘Fármacos Biosimilares para Farmacéuticos de Hospital’.

Un curso organizado por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y la Fundación Española de Farmacia Hospitalaria (FEFH), con el apoyo de la Fundación Mylan, y destinado a formar a todos los profesionales de esta especialidad farmacéutica.

Biosimilares en enfermedades autoinmunes

Hoy en día, el tratamiento de las enfermedades inmunomediadas se inicia prácticamente con un fármaco biosimilar, en la mayoría de los casos, aunque existe cierto recelo en la parte de la comunidad clínica, sobre el intercambio directo justificado por la posibilidad de estar poniendo en juego la eficacia y seguridad del tratamiento o modificarse la inmunogenicidad de los mismos. “Aunque potencialmente esto pudiese suceder, hasta la fecha todos los resultados conocidos apuntan a que el intercambio con los biosimilares es seguro y efectivo”, se especifica en el texto elaborado por Fernando Gutiérrez, del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Canarias.

Existe cierto consenso en el que todo paciente que inicie un tratamiento con algún anti-TNF lo hace con un biosimilar. Las discrepancias surgen cuando se habla del cambio de fármacos ante un paciente que sigue un tratamiento con el innovador y con su proceso patológico controlado, y se plantea cambiarle a un biosimilar. En este contexto, el tema sexto del curso se centra en el estudio de este tema, entrando en la valoración específica de tres medicamentos biológicos (anticuerpos monoclonales) y sus biosimilares: infliximab, adalimumab y etanercept.

Se trata de los primeros anticuerpos monoclonales biosimilares comercializados indicados para el tratamiento de las enfermedades inmunomediadas, por lo tanto, son con los que mayor experiencia se tiene en su uso y en su intercambio. Unos fármacos que, según se estima en el texto, han supuesto un ahorro de cerca de 500 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Experiencia de utilización de biosimilares

Otros biosimilares de uso extendido son los de agentes estimulantes de colonias usados en el campo de la Oncología: epoetina y filgrastim. A profundizar en la práctica clínica sobre su eficacia y seguridad se dedica otro tema, desarrollado por Rocío Vázquez Sánchez, del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Getafe; y que forma parte del mencionado curso digital ‘Fármacos Biosimilares para Farmacéuticos de Hospital’ que acaba de ponerse en marcha.

“Aunque en estos 10 años el uso de los medicamentos biosimilares ha sido creciente y tanto los profesionales sanitarios como los pacientes se han familiarizado con su desarrollo y el procedimiento regulatorio para su evaluación y autorización, la extrapolación de los datos clínicos obtenidos a todas las indicaciones que posee el medicamento de referencia sigue siendo un aspecto controvertido”, asegura su autor.

De lo que no hay duda es de que se cuenta con una amplia experiencia de uso en la práctica clínica real y una gran evidencia que “han demostrado que estos agentes son terapias tan seguras y eficaces como el medicamento de referencia en todas las indicaciones aprobadas en el tratamiento de los pacientes con cáncer”, añade.

Lo cierto es que en todos los ámbitos de la Medicina aún surgen dudas sobre el intercambio de los fármacos biosimilares y se debe de manejar desde el análisis de la evidencia científica existente. De ahí, la necesidad de una formación continuada al respecto, contexto en el que se enmarca este curso sobre biosimilares que la SEFH y la FEHH han puesto a disposición de todos los farmacéuticos hospitalarios y que está dirigido por el doctor Raúl Diez Fernández, del Hospital Universitario de Getafe. Una formación que consta de ocho temas formativos y ha sido presentada a la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud para su pertinente acreditación.

 

Acceda al programa del curso