Los cambios drásticos en la dieta, cambiar a una dieta abundante después de una dieta restringida, puede disminuir la esperanza de vida y tener efectos negativos en la salud, según una nueva investigación de la Universidad de Sheffield que publica la revista ‘Science advances‘.

Desde hace tiempo se sabe que restringir la ingesta de alimentos puede prolongar la vida útil, sin embargo, los investigadores ahora han proporcionado una nueva visión de por qué, así como porqué la dieta restringida podría beneficiar a los humanos en términos de retrasar el envejecimiento y la aparición de enfermedades relacionadas con la edad.
Expertos, del Instituto Healthy Lifespan, de la Universidad de Sheffield y la Universidad de Brown, en Estados Unidos, probaron la teoría existente de que la restricción dietética –una reducción de la ingesta de nutrientes total o particular sin causar desnutrición– desencadena una estrategia de supervivencia en humanos y animales.

La teoría sugiere que esto se debe a que los humanos y los animales invierten en mantener y reparar el organismo en tiempos de baja disponibilidad de alimentos, para esperar momentos en que la disponibilidad de alimentos aumenta nuevamente.

Sin embargo, los nuevos hallazgos han desafiado esta teoría. Moscas de la fruta (‘Drosophilia melanogaster’) alimentadas con una dieta restringida que luego regresaron a una dieta abundante tenían más probabilidades de morir y pusieron menos huevos en comparación con las moscas que pasaron toda su vida con una dieta rica. Esto demuestra que, en lugar de esperar que la disponibilidad de alimentos aumente en el futuro, las moscas esencialmente esperaban morir con una dieta restringida.

Los investigadores sugieren que en lugar de restringir la dieta aumentando los mecanismos de reparación y mantenimiento, en realidad podría ser un escape de los efectos dañinos de una dieta rica. Esta nueva interpretación puede ayudarnos a comprender por qué y cómo la dieta puede tener efectos tan profundos en la salud.

Los resultados también sugieren que los cambios drásticos en la dieta, cambiar la dieta repetida o abruptamente podría ser perjudicial para la salud en ciertas situaciones.

Andrew McCracken, del Departamento de Ciencias Animales y Vegetales de la Universidad de Sheffield, que dirigió el estudio, señala que “la restricción dietética es una paradoja inusual que ha suscitado un gran interés en el campo del envejecimiento. Nuestros resultados ahora nos han apuntado una explicación más refinada de por qué ocurre, y tienen el potencial de cambiar completamente el enfoque de futuras investigaciones”.

“Nuestro hallazgo más sorprendente fue que, bajo ciertas circunstancias, las dietas restringidas también pueden ser el origen de tipos particulares de daño al individuo –añade–. Esta mejor comprensión de las sanciones y beneficios de ciertos tipos de dietas, acelerará la búsqueda para identificar intervenciones farmacéuticas que imitar la restricción dietética”.

La doctora Mirre Simons, del Departamento de Ciencias Animales y Vegetales de la Universidad de Sheffield, apunta que “los efectos de la dieta en la salud son enormes, pero entendemos poco de los mecanismos exactos”.

“Nuestro trabajo ha descubierto una sorprendente propiedad de la restricción dietética, en que hace que las moscas estén mal preparadas para dietas ricas. Esto era contrario a nuestras expectativas y contraria a la teoría evolutiva actual –precisa–. En la biología del campo del envejecimiento, la biología evolutiva ha tenido una gran influencia en la interpretación orientadora de una investigación más mecanicista. Nuestro trabajo contribuye así a la comprensión más amplia de la restricción dietética y los esfuerzos para traducir sus beneficios a los humanos”.