Según los datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe (SiVIRA), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) en esta última temporada de gripe se ha registrado un aumento de contagios que ha provocado que los casos de gripe hayan crecido cerca del 185 por ciento, concretamente un 183,96 por ciento respecto al año pasado. Como recoge este organismo, hasta la semana 52 (del 26 de diciembre de 2022 al 1 de enero de 2023) se habían notificado 2.053 detecciones de virus gripales. En cambio, el año pasado hasta esa misma semana se habían detectado 723.

Además, esta temporada de gripe está siendo una de la más largas y con más casos registrados tras la pandemia de COVID-19. José Antonio Quintano, médico de Atención Primaria y especialista en Neumología, apunta a las posibles causas. En concreto, a dos puntos clave como son la reducción de medidas de prevención contra contagios de enfermedades respiratorias y la disminución de la inmunidad provocada por la menor circulación de este tipo de infecciones.

“La pandemia de la COVID-19 ha sido dominante estos últimos años, causando la reducción del resto de virus respiratorios lo que ha provocado un impacto negativo en la inmunidad de la población. Esto se suma a que, al disminuir las medidas de prevención durante los últimos meses, como ha sido el uso de la mascarilla, han aparecido de nuevo estos virus respiratorios manifestándose de una forma más intensa”.

Más casos de gripe, más demanda

Una de las consecuencias de contar con más casos de gripe es que existe una mayor demanda sanitaria. En los centros sanitarios, hay una mayor presión asistencial. Asimismo, desde el ámbito farmacéutico también se ha percibido que la venta de antigripales coincide con este crecimiento. Así, han llegado a venderse casi un 50 por ciento más de estos tratamientos este año respecto al anterior.

Esther Gómez, profesora Asociada Universidad Autónoma de Madrid (UAM), explica que “la composición de los antigripales contienen varios principios activos como son el paracetamol que es antipirético y analgésico, los antitusivos para la aliviar la tos como el dextrometorfano, los antihistamínicos que mejoran la secreción nasal y los estornudos como la clorfenamina. También otros ingredientes, como la cafeína que combate el decaimiento y la vitamina C. Todos ellos claves para aliviar los síntomas de infecciones víricas como el resfriado y la gripe”.

 Además, destaca la importancia de continuar con las medidas de prevención para cortar el aumento de contagios. También destaca el valor de la vacunación en mayores y en la población de riesgo, así como la importancia de no consumir medicamentos no indicados para este tipo de patologías víricas, como son los antibióticos.