Un análisis de los registros de los ciclos menstruales a largo plazo mantenidos por 22 mujeres durante hasta 32 años muestra que las mujeres con ciclos de más de 27 días se sincronizaban de forma intermitente con los ciclos que afectan a la intensidad de la luz de la Luna y a la atracción gravitatoria de ésta. Esta sincronía se perdía a medida que las mujeres envejecían y cuando se exponían a la luz artificial por la noche.

Según publican en la revista ‘Science Advances’, los investigadores plantearon la hipótesis de que el comportamiento reproductivo humano podría haber estado sincronizado con la luna durante la antigüedad, pero que esto cambió cuando surgieron los estilos de vida modernos y los humanos se expusieron cada vez más a la luz artificial por la noche.

Aunque las investigaciones anteriores sugieren que las mujeres con ciclos menstruales que más se acercan a los ciclos lunares pueden tener la mayor probabilidad de quedarse embarazadas, la influencia lunar en la reproducción humana sigue siendo un tema controvertido.

Para abordar este antiguo misterio, Charlotte Helfrich-Förster y sus colegas de la Universidad de Wurzburgo, en Alemania, examinaron datos a largo plazo sobre el inicio de los ciclos menstruales que abarcan una media de 15 años, incluyendo registros de 15 mujeres de 35 años o menos y 17 mujeres de más de 35 años.

Para descubrir los momentos en los que los ciclos menstruales de las mujeres estaban sincronizados con los ciclos lunares, los investigadores mostraron los datos en forma de gráficos de trama (que muestran las relaciones temporales) junto con las fluctuaciones de los ciclos lunares.

Descubrieron que los ciclos menstruales de la mayoría de las mujeres se alineaban con el mes sinódico (el tiempo que tarda la Luna en recorrer todas sus fases) en determinados intervalos.

Los ciclos menstruales también se alineaban con el mes tropical (los 27,32 días que tarda la Luna en pasar dos veces por el mismo punto del equinoccio) el 13,1% de las veces en mujeres de 35 años o menos y el 17,7% de las veces en mujeres de más de 35 años, lo que sugiere que la menstruación también se ve afectada por los cambios en las fuerzas gravitatorias de la Luna.

Además, los investigadores observaron una mayor sincronización entre los ciclos lunares y menstruales durante las largas noches de invierno, cuando las mujeres experimentaban una exposición prolongada a la luz de la Luna.

Mientras que la luminiscencia de la Luna y los ciclos gravimétricos parecen afectar débilmente a los ciclos menstruales por separado, los resultados sugieren que estos ciclos exhiben un efecto más fuerte juntos, con los ciclos menstruales más sincronizados con los ritmos lunares cuando la luna está más cerca de la Tierra.