Los pacientes que afirmaban utilizar dispositivos de vapeo eran más propensos a tener un mayor riesgo de desarrollar caries, según una investigación llevada a cabo por los profesores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Tufts, en Estados Unidos.

Los resultados, publicados en ‘The Journal of the American Dental Association’, es el primero que se conoce específicamente para investigar la asociación del vapeo y los cigarrillos electrónicos con el mayor riesgo de contraer caries. Los investigadores analizaron los datos de más de 13.000 pacientes mayores de 16 años que fueron tratados en las clínicas dentales de Tufts entre 2019 y 2022.

Alrededor del 79 % de los pacientes que consumían cigarrillos electrónicos fueron clasificados como de alto riesgo de caries, en comparación con el 60 % del grupo de control. No se preguntó a los pacientes que consumían cigarrillos electrónicos si usaban dispositivos que contenían nicotina o THC, aunque la nicotina es más común.

"Es importante entender que estos son datos preliminares. No es 100 % concluyente, pero la gente debe ser consciente de lo que estamos viendo", señala Karina Irusa, autora principal del artículo. Hay que hacer más estudios, e Irusa quiere examinar más de cerca cómo afecta el vapeo a la microbiología de la saliva.

Contenido azucarado

Una de las razones por las que el uso del cigarrillo electrónico podría contribuir a un alto riesgo de caries es el contenido azucarado y la viscosidad del líquido de vapeo, que, al ser aerosolizado y luego inhalado por la boca, se pega a los dientes.

Un estudio de 2018 publicado en la revista ‘PLOS One’ comparó las propiedades de los cigarrillos electrónicos de sabor dulce con los caramelos de goma y las bebidas ácidas. Se ha demostrado que los aerosoles de vaping cambian el microbioma oral haciéndolo más hospitalario para las bacterias que causan caries.

También se ha observado que el vapeo parece favorecer la aparición de caries en zonas donde normalmente no se producen, como los bordes inferiores de los dientes delanteros. "Se trata de un problema estético", afirma Irusa.

Los investigadores recomiendan que los dentistas deben preguntar rutinariamente sobre el uso de cigarrillos electrónicos como parte del historial médico de un paciente, incluyendo a los dentistas pediátricos que atienden a los adolescentes.

Los investigadores también sugieren que los pacientes que usan cigarrillos electrónicos deben ser considerados para un "protocolo de manejo de caries más riguroso", que podría incluir pasta de dientes con fluoruro de prescripción y enjuague con fluoruro, aplicaciones de fluoruro en el consultorio y chequeos más frecuentes que dos veces al año.