Tras la celebración del Consejo Interterritorial del SNS monográfico de Atención Primaria, el Ministerio de Sanidad ha informado de que el nuevo Marco Estratégico de Atención Primaria ha sido acogido por la mayoría del CISNS. Este, sin embargo, no ha contado con el apoyo de las comunidades del Partido Popular, como las mismas ya anunciaban antes de entrar a dicha reunión, hasta el punto de abandonar el foro antes de su finalización.

Como ha explicado la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, este documento es la culminación de tres meses de trabajo en el que han participado profesionales sanitarios, instituciones y organizaciones de pacientes y usuarios, por ello ha lamentado “profundamente” que las comunidades autónomas gobernadas por el PP hayan rechazado la medida.

En concreto, se refería a los gobiernos regionales de Madrid, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Andalucía y Galicia,  que han argumentado que existe “una falta de consenso” por parte de todos los profesionales sanitarios, además de resaltar que se trata de un plan “electoralista” por hacerlo “a menos de 24 horas del inicio de la campaña electoral” de las elecciones generales.

A este respecto, la ministra ha respondido que “cada uno que juzgue, y ellos tendrán que dar las explicaciones que consideren oportunas. Tanto el calendario, como el procedimiento, ha sido acordado en este órgano y la convocatoria electoral no suspende el funcionamiento de las administraciones y no resta un ápice de responsabilidad a quienes tenemos la obligación de mantener el funcionamiento adecuado y la adopción de medidas que correspondan para el buen funcionamiento de los sistemas públicos”.

Seis líneas estratégicas

En cuanto al propio documento, el Marco Estratégico para Atención Primaria de Salud plantea  en primer lugar el incremento progresivo de los presupuestos asignados a Atención Primaria tanto en personal, como en infraestructuras y equipamiento

De esta forma, establece seis líneas estratégicas y una veintena de objetivos con un centenar de acciones para avanzar en el liderazgo de la Atención Primaria. Cada uno de los objetivos incluye acciones a corto, medio y largo plazo para su consecución.

Entre las medidas más llamativas de las que se han dado a conocer, a corto plazo destacan medidas como garantizar que las citas médicas no urgentes se atiendan en menos de 48 horas. Para este mismo 2019 también plantea la actualización de la Estrategia de Cronicidad del Sistema Nacional de Salud y el impulso a otras Estrategias ya en marcha como la Promoción de la Salud y Prevención en el SNS o el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos.

Por otra parte, a medio plazo, establece una serie de medidas a iniciar a lo largo de 2020. Entre ellas, la aprobación de ofertas públicas de empleo con convocatoria y resolución, al menos, bienal,  con el objetivo de alcanzar progresivamente y mantener una tasa de temporalidad inferior al 8 por ciento.

Por último, fija como objetivo para 2022 que  los cupos se sitúen en 1.500 pacientes en atención a adultos y 1.000 en pediatría. Las cifras pueden variar en función de distintos criterios (territoriales, demográficos, epidemiológicos o socioeconómicos).