El consumo de edulcorantes bajos en calorías podría promover el síndrome metabólico y predisponer a las personas a prediabetes y diabetes, particularmente en individuos con obesidad, sugiere un nuevo estudio sobre células madre derivadas de grasa humana y muestras de grasa. Los resultados de la investigación se presentan en ENDO 2018, la 100 reunión anual de la Sociedad Endocrina de Estados Unidos, en Chicago, Illinois, Estados Unidos.

El síndrome metabólico es un grupo de factores de riesgo (presión arterial alta, glucemia elevada, niveles de colesterol no saludables y grasa abdominal) que duplican el riesgo de enfermedad vascular y cardiaca, lo que puede provocar ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares. Aumentan el riesgo de diabetes de tres a cinco veces.

“Nuestros estudios basados en células madre indican que los edulcorantes bajos en calorías promueven la acumulación de grasa adicional dentro de las células en comparación con las células no expuestas a estas sustancias, de manera dependiente de la dosis –dice Sabyasachi Sen, profesor asociado de Medicina en la Universidad George Washington, en Estados Unidos–. Esto muy probablemente que ocurra al aumentar la entrada de glucosa en las células a través de una mayor actividad de genes llamados transportadores de glucosa”.

Además de las células madre, los investigadores también estudiaron muestras de grasa humana recolectadas de personas con obesidad que consumían edulcorantes bajos en calorías. De esta forma, encontraron cambios similares en la expresión génica en los mismos genes con una mayor actividad de los transportadores de glucosa tanto en las células madre como en las grasas, señala Sen.

Según este experto, estos hallazgos son de gran preocupación para las personas que tienen obesidad y prediabetes o diabetes, ya que ya están en mayor riesgo de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares. “Creemos que el efecto es más pronunciado en las personas con sobrepeso y obesas que en sus homólogos de peso normal porque tienen más resistencia a la insulina y pueden tener más glucosa en la sangre”, explica.

Sen y sus colegas probaron la sucralosa, un popular edulcorante bajo en calorías, en células madre, células que podrían transformarse en células maduras de grasa, músculo, cartílago o hueso, extraídas del tejido adiposo humano. Colocaron estas células en placas de Petri durante 12 días en medios que promueven la producción de grasa, para imitar un entorno que promueve la obesidad.

A una dosis de 0,2 milimolares de sucralosa similar a la concentración encontrada en la sangre de personas con alto consumo de edulcorantes bajos en calorías, equivalentes a cuatro latas de refresco dietético por día, los científicos dijeron que observaron una mayor expresión de genes que son marcadores de la producción de grasa y la inflamación.

Pueden causar disfunción metabólica

Con esta evidencia, los investigadores luego realizaron un experimento por separado. Analizaron muestras de biopsia de grasa abdominal obtenidas de 18 sujetos que dijeron que consumían edulcorantes bajos en calorías (principalmente sucralosa y un rastro de aspartamo y/o acesulfamo de potasio).

Cuatro de los sujetos tenían un peso saludable y 14 sufrían obesidad. En los sujetos con peso saludable, la diferencia en las expresiones génicas no fue significativa. Sin embargo, en los sujetos con obesidad o sobrepeso, los científicos observaron evidencia significativa de aumento del transporte de glucosa (azúcar) en las células y sobreexpresión de genes conocidos productores de grasa, en comparación con muestras de biopsias de grasa de sujetos que no consumieron edulcorantes bajos en calorías.

Sen condujo previamente el mismo estudio sobre un total de ocho sujetos con resultados similares. “Debido a que encontramos los mismos resultados con el tamaño de muestra más grande, tenemos mucha más confianza de que los edulcorantes bajos en calorías están causando la disfunción metabólica”, subraya Sen.

En un nuevo estudio de cultivo celular, Sen descubrió que la sucralosa parece promover la acumulación de radicales de oxígeno, unas partículas altamente reactivas que pueden generar enfermedades e inflamación dentro de las células. Estos radicales de oxígeno interfieren con la actividad celular y ralentizan el metabolismo, lo que promueve la acumulación de grasa en la célula. “Esto proporciona otra explicación de cómo la sucralosa puede interferir con el metabolismo”, afirma.