Los ensayos clínicos de vacunas COVID con embarazadas, adolescentes y niños podrían comenzar esta primavera. Así lo ha indicado un artículo publicado en la revista Pediatría Integral, de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). 

Como ha recordado esta sociedad científica, ya ha comenzado el desarrollo de más de 250 candidatos vacunales. Del total, tres ya han sido aprobadas por las agencias reguladoras europeas (BioNTech / Pfizer, Moderna y AstraZeneca). “Las estrategias para desarrollarlas son variadas”, han indicado los autores del artículo Algunas vacunas han optado por un enfoque clásico como las de virus vivos atenuados, virus inactivados o de subunidades virales. En otros casos, se han empleado estrategias más novedosas, como las vacunas de ARNm y el uso de vectores virales.

Entre las vacunas más destacadas están las de Moderna y Pfizer, ambas de ARNm; las vacunas de AstraZeneca y del instituto de investigación de Gamaleya de vectores virales; la vacuna de Sinovac, de virus inactivados; y la de Novavax de subunidades. Todas estas vacunas utilizan como antígeno la proteína espicular (Spike [S]) del coronavirus.

Vacunas COVID para embarazadas y jóvenes

“No disponemos de información en embarazadas y niños. Se ha acordado con las autoridades reguladoras la realización de estudios específicos en estas poblaciones una vez se dispusiese de datos de seguridad y eficacia en la población adulta. En estos momentos, se están poniendo en marcha los estudios de mujeres embarazadas y adolescentes, y los pediátricos previsiblemente se inicien en la primavera de 2021″, han indicado.

La SEPEAP ha comentado que “los pacientes pediátricos sanos no presentan complicaciones graves por COVID-19 con tanta frecuencia como los adultos, por lo no es una población prioritaria de vacunación”. El pediatra Venancio Martínez Suárez es el coordinador del Grupo de Investigación de la SEPEAP. Según ha dicho, “la clave para la eficiencia de estas vacunas radicará en la aportación de la información adecuada de la población. Sin ser obligatorias y sin ninguna medida coactiva, España tiene tasas de cobertura vacunal entre las más altas a nivel mundial”.

Para conseguir los mejores resultados, es necesario “obtener productos seguros y eficaces. También se deben comunicar los resultados de forma que se puedan analizar. Asismismo, es necesario impulsar campañas de información veraces que lleguen a la población. Siempre serán formas más rentables de lograr buenas coberturas vacunales que las medidas coercitivas y la obligatoriedad”, ha indicado el especialista.