Isabel Ayala Vigueras, vocal de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), reconoce que existe una evidente feminización de la Sanidad, “situación que, por supuesto, imprime un sello propio a la forma de hacer y de actuar dentro del sistema sanitario”, explica con convencimiento en la entrevista concedida a EL MÉDICO.

La vocalía de Murcia de la SEDAP trabaja para que cualquier profesional de Atención Primaria de nuestro sistema de salud tenga las mismas oportunidades en su ámbito laboral, independientemente de su sexo”, añade Ayala Vigueras.

¿Hay más médicas, enfermeras, auxiliares de limpieza… mujeres que hombres en Atención Primaria?

Hasta hace unos años las profesiones sanitarias eran propias de hombres, la progresiva incorporación de la mujer en el mercado laboral y la probable pérdida de interés de estos en las profesiones sanitarias, sobre todo, en el ámbito de los facultativos, ha hecho que esta tendencia se invierta, siendo hoy una realidad que las mujeres son más numerosas en el ámbito sanitario y, cómo no, en la Atención Primaria.

Si hay más ellas que ellos, muchas más, ¿esta proporción se mantiene en las direcciones, en jefaturas de departamentos y de los propios centros?

Posiblemente haya más directivos hombres que mujeres, un análisis pormenorizado de esa situación nos daría las claves para responder a esta cuestión.

Como directiva de la SEDAP, ¿si de usted dependiera, intentaría corregir que el 90 por ciento de las enfermeras fueran mujeres? ¿O esto es prácticamente imposible de corregir?

Como bien venimos hablando, el mundo sanitario cada vez es más mayoritario en mujeres, por tanto, lo normal es encontrar los centros con un mayor número de mujeres que de hombres. Creo que esto es algo natural y, por tanto, no creo que se deba corregir, sino que cada persona, sea la que decida en que ámbito quiere trabajar.

Al parecer, la gestión contra la pandemia se ha hecho mejor en países dirigidos por mujeres. ¿Cree que una SEDAP con presencia importante de mujeres correrá por el mismo camino?

Es cierto que, cada vez, la presencia de género femenino es mayor en SEDAP y por supuesto que estamos aportando un aire diferente a la gestión. Pero también es cierto que soy partidaria de que los equipos directivos tienen que estar formados por los mejores, independientemente de su sexo.

Teniendo en cuenta que la población envejece y quienes tienen más esperanza de vida son las mujeres, también son las que requieren más atención médica. ¿Un servicio de salud dirigido a un número más alto de pacientes mujeres y prestado por más mujeres, tiene alguna incidencia o esto es irrelevante?

No creo que la calidad de la atención sanitaria esté ligada al género de los profesionales. En la Sanidad siempre hay que dar lo mejor de cada uno para dar calidad a la asistencia de los pacientes, que es el objetivo fundamental de nuestra profesión.

Solía decirse que las mujeres tienen un sesgo de género más marcado hacia el cuidado. ¿Cree que profesionalmente en Atención Primaria se puede mantener este pensamiento?

Es cierto que en Atención Primaria hay más sanitarias mujeres que hombres, pero no creo que esté en relación con lo que comenta.

Últimamente se está publicando bastante sobre el sesgo de género en la Medicina: se investiga más con modelos masculinos, las patologías se tratan desde el punto de vista masculino, se investiga más en hombres y más patologías de hombres… ¿Cree que esto es así en Atención Primaria o no se ve?

Es cierto que, tradicionalmente, los estudios sobre patologías generales de la población se han realizado sobre modelos masculinos y que es probable que, en ocasiones, sea complicado extrapolar los resultados al género femenino. En la actualidad, ya se está teniendo en cuenta esta situación a la hora de diseñar estudios y, de esta forma, poder obtener resultados más precisos para las mujeres. Respecto a la visión de la Atención Primaria frente a este problema, los profesionales conocen perfectamente cómo están realizados estos trabajos y son conscientes de cómo interpretar los resultados.

Algunas médicas y enfermeras comentan que están en Atención Primaria porque pueden elegir no hacer guardias y tener un horario pautado, no de turnos, como en los hospitales. ¿Elegir trabajar en Atención Primaria con esta premisa no es invertir los términos de la elección profesional?

Evidentemente, soy de la opinión de que se debe de elegir un ámbito de trabajo según las preferencias profesionales y también, cómo no, las personales. Lo ideal sería poder desarrollar un trabajo que te llene de forma profesional y, además, te permita conciliar la vida personal con él. ¿Qué anteponemos, la profesión o la vida personal? Cada uno es libre de elegir, pero, se elija lo que se elija, hay que dar nuestra mejor versión a los ciudadanos.

¿Es fácil la conciliación laboral/profesional con la familiar entre las profesionales de Atención Primaria?

Mi experiencia como médica de familia me permite afirmar que, en ocasiones, es complicado conciliar estos dos aspectos de la vida. Por supuesto que en momentos puntuales, como el periodo de crianza, cuando los niños son aún pequeños dificultan esta situación. Son necesarias políticas de conciliación que reviertan esa situación.

La pandemia ha puesto a prueba nuestro sistema de Atención Primaria. ¿Qué nota le daría como directiva de SEDAP? ¿Qué carencias más notables destacaría? ¿Se están corrigiendo?

La nota de la Atención Primaria durante estos meses ha sido, sin duda, de sobresaliente, ya que su actuación ha sido clave para mantener, dentro de lo posible, a raya la pandemia y evitar, en cierta medida, el colapso de los hospitales. La situación pandémica ha sacado a la luz deficiencias estructurales como pueden ser la falta de recursos humanos o de planes específicos para hacer frente a catástrofes como la que nos ha tocado vivir. De todo lo ocurrido hemos aprendido, sabemos que hay que erradicar aquellas actuaciones que no aporten valor a la organización y a los ciudadanos, hemos visto la importancia de lo sociosanitario en nuestro trabajo y hemos comenzado a dar nuestros primeros pasos, eso sí, firmes, en telemedicina.

Prácticamente, todos los gobernantes hablan de la Atención Primaria como “la niña de sus ojos”, pero a la hora de poner en presupuestos este valor nos asaltan las dudas. ¿Esta “niña” es la de sus ojos o la de los otros? ¿Cumplen y ponen lo que hace falta o se sigue como en época prepandémica?

Una Atención Primaria potente es atractiva para cualquier gobernante, un grupo de profesionales que atienden rápido, bien y barato a los ciudadanos le gusta a cualquiera que tenga responsabilidades de gobierno. Desgraciadamente, las previsiones de la OCDE de crecimiento del gasto sanitario para 2030 nos indican que este superará el PIB un 10,2 por ciento en la mayoría de los países de nuestro entorno, siendo la fascinación tecnológica lo que inclinará la balanza de este gasto hacia la Atención Hospitalaria, lo que dejará a la Atención Primaria con poca capacidad de maniobra. Hacen falta políticas valientes que equilibren esta tendencia, además de hacer ver a la sociedad en su conjunto lo valioso que es tener una Atención Primaria dotada, formada y capaz.

Desde la SEDAP, ¿qué expectativas y qué proyectos tienen para que la equiparación de oportunidades entre hombres y mujeres en Atención Primaria sea una realidad?

La vocalía de Murcia trabaja para que cualquier profesional de Atención Primaria de nuestro Sistema de Salud tenga las mismas oportunidades en su ámbito laboral, independientemente de su sexo. Pensamos que incidir en la mejora de la conciliación personal y laboral es una buena forma de mejorar la accesibilidad y confortabilidad de las mujeres en sus puestos de trabajo.