La pandemia causada por la Covid-19 ha introducido en nuestras vidas nuevos hábitos diarios, entre ellos el teletrabajo. Esta nueva forma de trabajar ha llevado consigo consecuencias negativas para nuestro estado físico, a causa del sedentarismo. Si antes del confinamiento, la OMS cifraba en 10.000 los pasos recomendados diarios, ahora lo hace con más razón. En la mayoría de los casos, los pasos recomendados han caído de 7.000 pasos de media a apenas 3.000. Es decir, un 49 por ciento menos que el año anterior.

La disminución de pasos recomendados tiene otras repercusiones, como llevar peor calzado a lo largo del día. En este sentido los expertos advierten de que un mal uso del calzado en casa puede desencadenar una fascitis plantar. Así lo advierten fuentes de Deusto Salud.

Según fuentes del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, las citas en los podólogos han aumentado. Sobre todo con la presencia de uñas encarnadas y papilomas.  Estos últimos a causa de los cambios de hábitos en casa y las variaciones en el sistema inmunológico.

Mejorar la calidad de los pasos recomendados

Ante la disminución de los pasos recomendados y el empeoramiento de los hábitos de calzado es necesario mejorar el cuidado de los pies. Las fuentes de Deusto Salud insisten en que la falta de hidratación y malas posturas han perjudicado en la circulación de la sangre. Esto ha favorecido la inflamación e hinchazón del pie, provocando edemas. Uno de los síntomas que muchos pacientes han notado es que, al ponerse el calzado cerrado, lo encuentran más estrecho de lo normal.

Una de las técnicas más empleadas tras el aumento de pacientes con diferentes patologías es la reflexología podal. Esta alternativa de masaje específico se aplica en ciertas zonas de los pies que se conectan con otras partes del cuerpo. Este método permite al cuerpo a estar en mejores condiciones tanto físicas como mentales para prevenir las distintas dolencias.