La “Encuesta Merck: La percepción de la salud de los europeos dos años después del inicio de la Covid-19” desvela que los españoles son los europeos que afirman tener mejor estado de salud tras la pandemia. Tanto es así que el 66 por ciento de los ciudadanos de nuestro país afirma que su actual estado de salud física es bueno o muy bueno. Esta cifra alcanza el 54 por ciento de media en Europa. Por otra parte, el 54 por ciento de los españoles, frente al 45 por ciento de los europeos, valora de igual manera su salud mental. Pese a ello, señalan los problemas psicológicos como la principal consecuencia de la pandemia.

Esta encuesta es una iniciativa de la compañía de ciencia y tecnología Merck. Está  realizada con el apoyo técnico de GAD3. En la misma han participado 6.000 personas de entre 18 y 65 años procedentes de diez países. En concreto, Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa y Suiza.

“Esta pandemia ha desencadenado la mayor crisis sanitaria, social y económica en prácticamente un siglo, por ello en Merck hemos querido conocer su impacto en la salud y estilo de vida de los europeos y europeas”, señala Marieta Jiménez, Senior Vicepresident de Merck en Europa”. Al menos, desde la perspectiva de haber superado los meses más críticos de la misma.

Las diferencias entre los españoles y los europeos

La macroencuesta pone de manifiesto que los europeos (especialmente italianos, españoles y portugueses) consideran que la pandemia les ha ayudado a hablar abiertamente con su entorno personal y profesional sobre su salud física y mental.  Así ha sido para seis de cada diez españoles. Además, el 42 por ciento asegura que ha mejorado la convivencia familiar. Un tercio dice que ha favorecido nuevos hábitos saludables y un espíritu común más solidario.

Frente a ello, los españoles, al igual que los europeos, enfatizan el peso de los problemas emocionales derivados de la pandemia. Especialmente por no haber podido atender bien las responsabilidades familiares y laborales. Los resultados muestran que el 19 por ciento de los jóvenes españoles, frente al 23 por ciento de los europeos ha necesitado ayuda psicológica. El estrés y la ansiedad son de los problemas más citados. Especialmente entre las mujeres de entre 18 y 29 años. Estos se unen al miedo y la incertidumbre como las consecuencias psicológicas que más han impactado en los españoles en este último año. De hecho, el 35 por ciento, frente al 26 por ciento de los europeos, ha desarrollado miedo al contacto físico con otras personas.