El tratamiento con estrógenos puede restablecer el equilibrio de las interneuronas en la corteza cerebral que se altera en un nacimiento prematuro, según un estudio en conejos prematuros y con tejido cerebral humano publicado en la revista ‘JNeurosci’.

Los recién nacidos antes de los nueve meses correspondientes de un embarazo tienen un mayor riesgo de trastornos neuroconductuales relacionados con defectos en las interneuronas, que continúan desarrollándose hasta el final del tercer trimestre. La prematuridad también se asocia con una gran reducción en los niveles de la hormona estrógeno.

Al estudiar el desarrollo de interneuronas a partir de muestras cerebrales de recién nacidos prematuros fallecidos, el doctor Praveen Ballabh, del Albert Einstein College of Medicine-Children’s Hospital en Montefiore (Estados Unidos) ha identificado anomalías en la distribución de los subtipos interneuronales.

Los investigadores muestran además que la exposición a los estrógenos corrigió estos desequilibrios en modelos experimentales prematuros. Este estudio sugiere que imitar el ambiente en el útero, donde el feto generalmente estaría expuesto a hormonas maternas, tiene el potencial de mejorar los resultados del desarrollo para los bebés prematuros.