Los factores de riesgo del Alzheimer, muchos de los cuales son desproporcionadamente evidentes en los afroamericanos, incluyen la presión arterial alta, colesterol alto y diabetes, y factores sociales como la calidad de la educación.

Investigadores de Estados Unidos han evidenciado en un estudio, presentado en la Alzheimer’s Association International Conference (AAIC) 2020, que los factores de riesgo del Alzheimer pueden ser visibles en la adolescencia.

“Al identificar, y actuar sobre los factores de riesgo de Alzheimer que podemos cambiar, reducimos los casos nuevos y, finalmente, el número total de personas con Alzheimer y otras demencias.

Según explican los autores, los factores de riesgo cardiovascular ya en la adolescencia influyen en la salud cerebral en la edad avanzada en los afroamericanos.

Especial riesgo en los afroamericanos

En una población de más de 714 afroamericanos, los expertos encontraron que la presión arterial alta y la diabetes, o una combinación de múltiples factores relacionados con la salud cardiaca, son comunes en la adolescencia y están asociados a una peor cognición al final de la vida. Los participantes del estudio eran adolescentes, adultos jóvenes y adultos hasta los 56.

Asimismo, la edad media en la evaluación cognitiva fue de 68 años. En la Alzheimer’s Association International Conference, explicaron que la cognición se midió utilizando pruebas de memoria y función ejecutiva, y permitió observar que, en esta población de estudio, tener diabetes, presión arterial alta o dos o más factores de riesgo cardiaco en la adolescencia, la edad adulta temprana o la mediana edad estaba asociado con una cognición estadísticamente significativa peor al final de la vida.

Estas diferencias persistieron después de tener en cuenta la edad, el sexo, los años desde que se midieron los factores de riesgo y la educación.

Por ello, han señalado que los esfuerzos para promover estilos de vida saludables para corazón y cerebro no solo deben estar dirigidos a adultos de mediana edad, sino también adultos y adolescentes más jóvenes que pueden ser especialmente susceptibles al impacto negativo de la mala salud cardio y cerebrovascular