En España, además de en Nochevieja y Año Nuevo, se permiten los fuegos artificiales en muchas festividades locales. Sin embargo, uno de los efectos secundarios más desconocidos de los mismos es su afectación en la salud visual. En concreto, los fuegos artificiales pueden producir 7 grandes grupos de efectos adversos en la salud visual. Así se ha puesto de manifiesto en el 97 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO).

En concreto,  abordaba esta cuestión, Jan Tjeerd de Faber, jefe de Servicio de Oftalmología Pediátrica de Rotterdam y anterior presidente de la Sociedad Europea de Oftalmología (SOE). Así, según una investigación realizada en el experto en Holanda, en 13 años han atendido unos 2.578 accidentes oculares por dicha causa. Esto ha supuesto más de 3.000 ojos afectos, de los que el 35 por ciento han sufrido un daño permanente y casi el 20 por ciento ceguera irreversible. Esto supone que dos ojos se quedan ciegos por cada hora que se utilizan fuegos artificiales.

Efectos adversos en la salud visual de los fuegos artificiales

Aportando más datos de este estudio, el 50 por ciento de las víctimas fueron asistentes. En su mayoría, varones jóvenes de menos de 25 años. Respecto a los fuegos más peligrosos, estos fueron los petardos, seguidos de los cohetes. Los mismos pueden producir 7 grandes grupos de efectos adversos a nivel oftalmológico: neumáticos (por efecto de la explosión y los fragmentos del explosivo); quemaduras; lesiones químicas; traumatismos contusos; traumatismos perforantes; tatuajes en la piel; psicológicos.

Sobre los efectos adversos en la salud visual de los fuegos artificiales en España daba más datos Francisco J. Muñoz Negrete, director de la revista Archivos de la SEO. “Es importante que la sociedad y las autoridades sanitarias sean conscientes del riesgo del uso indiscriminado y sin protección de estas prácticas y de las posibles secuelas irreversibles sobre la visión, especialmente en pacientes jóvenes”.

Ante esta situación, el experto aportaba algunas medidas para prevenir los efectos adversos en la salud visual de los fuegos artificiales. Entre ellas: usar solo dispositivos legales; restringir el tiempo y el espacio de uso; remitir solamente espectáculos profesionales; o usar gafas protectoras. Con la suma de las mismas es posible prevenir casi un 80 por ciento de las lesiones oculares por este motivo.