Los expertos en Hematología advierten de que es urgente que el tratamiento para la enfermedad tromboembólica venosa con anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) sea financiado por el Sistema Nacional de Salud en todas sus indicaciones. En realidad, actualmente, los ACOD están indicados para la prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular no valvular, la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo pulmonar. Pese a ello, sólo reciben financiación pública en el primero de los casos. Así lo ha puesto de manifiesto Cristina Pascual Izquierdo, hematóloga del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, durante la jornada de actualización “Anticoagulación en Hematología”, organizada por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

Durante la misma se ha recordado igualmente que, a día de hoy, más de un millón de personas en España recibe tratamiento anticoagulante y la cifra va en aumento por el envejecimiento de la población.

Otras características del paciente anticoagulado

Otro de los temas que mencionaba la experta, y coordinadora de esta jornada, era el abordaje del paciente con cáncer que recibe tratamiento anticoagulante debido a la fibrilación auricular. “Son pacientes muy vulnerables debido al proceso de base que padecen, por ello, requieren de un seguimiento especial, ya que pueden presentar más complicaciones”.

Por último, Cristina Pascual Izquierdo ha recordado que otro punto clave es la implantación de programas de autocontrol, gracias a los cuales, pacientes anticoagulados con fármacos antivitamina K pueden medirse la coagulación de la sangre a través de un aparto portátil sin necesidad de desplazarse al centro sanitario. “Este tipo de fármacos se van a seguir prescribiendo, por ello, contar con programas de autocontrol contribuye en gran medida a mejorar la calidad de vida de los pacientes, facilitando los controles periódicos que exigen estos tratamientos”, concluía la hematóloga.