De acuerdo con la ENSANUT de Medio Camino realizada en 2016, el 23.5 por ciento de las niñas y 21.2 por ciento de los niños menores de cinco años padecen sobrepeso y obesidad, lo que podría estar relacionado con alteraciones o deficiencias en la microbiota de las madres diabéticas desde la etapa gestacional.

Por lo cual, de acuerdo con el Instituto Biocodex de la Microbiota, los futuros bebés de madres obesas estarían expuestos a una microbiota “obesógena”, lo que ocasionaría predisposición a sobrepeso, diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares, Por otra parte, los hijos de madres con diabetes gestacional corren el riesgo de desarrollar macrosomía o hiperglucemia neonatal.

Según la OMS existen en el mundo 300 millones de mujeres que sufren obesidad. Un estudio realizado por los investigadores Liyuan Zhou y Xinhua Xiao, del Ministerio de Salud de Pekín en el área de Endocrinología, determinó a través del análisis de la microbiota en la placenta, el líquido amniótico y el meconio en gestaciones sanas que los resultados respaldan la hipótesis de colonización ‘in utero’ y desafiaron el ‘útero estéril’ tradicional.

Lo que quiere decir que la microbiota de la descendencia, que es crucial para la función inmune y metabólica y una mayor salud en los neonatos, podría establecerse antes del nacimiento. La obesidad materna influye en la colonización microbiana y aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas en la descendencia.

Según los propios investigadores la toma de probióticos durante el embarazo y hasta los seis meses posteriores al parto permitirá a las mujeres embarazadas reducir su masa grasa, limitar la ganancia de peso del lactante y, en su caso, un mejor tratamiento de la diabetes.

Además se recomienda el consumo de Omega 3 por encima del Omega 6, ya que nutrientes transmitidos a través del cordón umbilical y la leche materna podrían limitar la acumulación de grasas y los Omega 3 también tenderían a reducir la inflamación, uno de los factores relacionados con la obesidad. De esta manera se favorece la integridad de la barrera intestinal y la presencia de bacterias buenas.

Las investigaciones en torno a la microbiota y los probióticos y su relación con la obesidad y la diabetes, tanto en madres como en recién nacidos, ofrecen alternativas para la atención de dos de las que se perfilan como graves amenazas de Salud Pública en los próximos años.

En el mundo, el número menores de cinco años que padecen sobrepeso y obesidad aumentó de 32 millones en 1990 a 41 millones en 2016. En los países de ingresos bajos y medianos -como México-, la prevalencia de estos padecimientos en la población preescolar supera el 30%. De mantenerse las tendencias, la cifra de niños pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones para 2025.

El Biocodex Microbiota Institute es un centro de conocimiento que pone información científica sobre las microbiotas a disposición del público en general y los profesionales de la salud.