La mayoría de las ocasiones en las que las parejas acuden a consulta por problemas reproductivos, el estudio y el tratamiento de la infertilidad se centra en la mujer. Sin tener en cuenta al hombre. Sin embargo, es importante estudiar los casos de hombres con problemas reproductivos ya que podrían indicar otros problemas de salud.

Así lo ha puesto de manifiesto el vicepresidente de la Sociedad Española de Fertilidad, Miguel Ruiz Jorro. “Hacer un tratamiento de reproducción asistida con una causa masculina, sin valorar clínicamente el origen de esa patología, puede suponer un riesgo para el propio varón. También para su descendencia y para el pronóstico reproductivo del tratamiento”.

Es por ello que con motivo de la Semana Europea de la Fertilidad se ha realizado una campaña. En concreto, desde la cuenta internacional de Twitter ‘Be ready Whenever You’re Ready’ (@ ready_fertility). Así, a través de distintos tweets, varios especialistas en reproducción asistida han incidido en la importancia de romper tabúes sobre la infertilidad. Para ello, recomiendan enseñar desde los colegios, a niñas y niños, que la infertilidad es un problema de mujeres y de hombres.

Hombres con problemas de reproductivos y cáncer

Miguel Ruiz Jorro es andrólogo y codirector de la clínica de reproducción asistida Valencia, CREA. Bajo su experiencia, afirma que la gran mayoría de casos hombres con problemas reproductivos no son de causa desconocida, sino de causa no estudiada.

En este sentido, Ruiz Jorro insistía en que se ha observado que los varones con problemas reproductivos pueden tener mayor riesgo de cáncer de testículo o de  próstata. También de otras enfermedades que están directamente relacionadas con su infertilidad. Es por ello que es necesario prestar más atención a estos pacientes.

De esta forma, es posible realizar un tratamiento de reproducción asistida y conseguir embarazo en varones que tienen muy pocos espermatozoides o de muy baja calidad. Sin embargo, no hacer un diagnóstico de qué está causando ese problema en el semen puede suponer un riesgo. De hecho, existe evidencia de que  “cuando el origen es un mal funcionamiento de los testículos, puede existir un mayor riesgo de que los espermatozoides presenten alteraciones en su información genética. Esta alteración puede ser transmitida al embrión y por tanto también al recién nacido”, ha explicado.

Como conclusión el experto matizaba que el estudio clínico de la infertilidad es sencillo y generalmente se hace en muy poco tiempo. Realizarlo permite tener una mayor seguridad tanto para los hombres con problemas reproductivos como para su posible descendencia.