La Comisión de Deontología del ICOMEM ha organizado la “Jornada sobre Internamientos Involuntarios”, con el objetivo de analizar las dificultades legales y los dilemas éticos- deontológicos que suele generar el ingreso no voluntario de estos pacientes para los profesionales de la Medicina. Y es que, como advierten desde el Colegio de Médicos de Madrid, es necesario que los profesionales conozcan la regulación de los ingresos involuntarios tanto en unidades de psiquiatría como en residencias de personas mayores.

No obstante, la Comisión de Deontología del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) abre cada año más de 300 expedientes por denuncias o quejas desde ámbitos diversos y, “en algunos casos”, se inicia un expediente disciplinario a un colegiado.

“Para evitar llegar a esta situación este tipo de foros pueden ayudar a los profesionales a actualizar sus conocimientos jurídicos y legales. Lo que hemos advertido es que el desconocimiento a veces provoca que el médico cometa errores que pueden evitarse”, declaraba el presidente del ICOMEM, Miguel Ángel Sánchez Chillón.

La opinión de los expertos

De esta forma, durante la jornada, se han abordado si en  los ingresos involuntarios en plantas médicas o quirúrgicas generales, no psiquiátricas, es necesario o no comunicarlos y pedir autorización al Juzgado. Es decir, en aquellos casos en los que una patología orgánica provoca síntomas psíquicos.

Un caso tipo puede ser el de un paciente que ha sufrido un ictus, está ingresado en Neurología y presenta un síndrome confusional agudo. En estos casos, Lidia Prada Zurdo, jueza de refuerzo adscrita al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), ha asegurado que el criterio mayoritario entre los Jueces es que no es necesario solicitar autorización para ese ingreso.

Por último, María Jesús del Yerro, coordinadora de este encuentro, y vocal de la Comisión de Deontología, alertaba de una situación que cada vez se repite más en las plantas de Medicina Interna de los hospitales. “Me refiero a las personas mayores que tienen el alta del hospital pero que no pueden volver a su domicilio por no poder cuidar de sí mismas y no disponer de familiares que lo puedan realizar. Entonces hay que solicitar plaza residencial de urgencia, para lo que se necesita la autorización judicial previa al internamiento”.