Uno de los protagonistas del 7º Congreso de Ginecología Oncológica están siendo los inhibidores de PARP. Estos comienzan a posicionarse como una opción muy prometedora, incluso frente a la quimioterapia, en la primera línea de tratamiento del cáncer de ovario. De hecho, los últimos estudios han ofrecido resultados positivos en la primera línea de tratamiento en cáncer de ovarios. Estos podrían marcar un cambio en el estándar de tratamiento.

La idea de este congreso es generar un debate constructivo que ayude a la comunidad científica a entender bien qué significan y qué pueden implicar estos resultados positivos en la práctica clínica diaria. De hecho, existe un número determinado de pacientes que tienen mutación en BRCA y que incluso podrían evitar la quimioterapia a favor de los inhibidores de PARP.

Esta cita está organizada por MD Anderson Cancer Center Madrid. Se trata de un congreso que se celebra cada dos años en colaboración con su homólogo en Houston. La idea es tender un puente entre la visión americana y la visión europea en torno a estas patologías.

Más allá de los inhibidores de PARP

Si bien los inhibidores de PARP tendrán especial protagonismo, habrá otros temas clave. Entre ellos, la relación entre la cirugía y la supervivencia en cáncer de cuello de útero. Estados Unidos ha abandonado la práctica de la cirugía mínimamente invasiva. Así, considera que la cirugía abierta debería convertirse en el nuevo estándar de tratamiento.

Mientras, países europeos como España, Francia o Alemania siguen utilizándola en pacientes seleccionadas. La preservación de la fertilidad es uno de los motivos fundamentales por los que los países europeos continúan utilizando la cirugía mínimamente invasiva.

Otro tema importante a debatir durante el congreso es el rol de la inmunoterapia en cáncer de ovario. De momento solo ha obtenido beneficios modestos en el tratamiento de este tumor.