Intensivistas especializados en Bioética han analizado el Rechazo de ingreso en UCI como medida de limitación del tratamiento de soporte vital. Lo han hecho en el marco del LV Congreso Nacional Online de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). La principal conclusión es que estos abogan por un sistema de triaje transparente, consensuado y definido con antelación.

“Son decisiones que se van a tomar ante la falta de recursos materiales. También, como ocurre actualmente en esta segunda ola en España, ante la falta de recursos humanos”, recordaba Nuria Masnou, intensivista del Hospital Universitario Josep Trueta de Girona. Es por ello que el sistema de triaje es un ejercicio que exige mucha transparencia.

En esta línea la experta remarcaba que no hay una única manera de entender cómo llevar a cabo un triaje. Es por ello que este debe tener en cuenta la opinión de todas las especialidades implicadas.

Un cambio de paradigma en el sistema de triaje

Para los expertos, nos encontramos ante un cambio de paradigma. En este sentido insistían en que los criterios de un sistema de triaje no son dogmas, porque hay que personalizar cada caso. Asimismo, hay que tener en cuenta que son revisables, flexibles y adaptables en cada momento.

Con respecto a la edad, los intensivistas volvieron a incidir en el hecho de que esta no se tomó como criterio per se en los documentos de recomendaciones durante la primera ola. “La edad tiene un peso, pero no es un motivo en sí para el rechazo. La edad hay que entenderla como ciclo de vida y no como edad cronológica”, explicó Masnou.

De esta forma, los expertos también coincidieron en la necesidad de la anticipación. Estamos a tiempo de mejorar. No es lo mismo confinar a una persona sana que a un paciente crítico. Por último, remarcaron la necesidad de instaurar un sistema de triaje acorde a los valores de la sociedad en la que vivimos. Un ejemplo sería el modelo español de trasplantes. Este es  ampliamente aceptado por la sociedad,  ya que se entienden los criterios por los que algunos pacientes no pueden optar a un trasplante.