La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) trabaja desde hace décadas para avanzar en el estudio, control y tratamiento de la sepsis. Este año, con motivo del Día Mundial de la Sepsis, el reto es la aparición de casos de sepsis en conjunto con la COVID-19.

“Los pacientes críticos ingresados con COVID-19 han permanecido una media de varias semanas con ventilación mecánica. Esta situación favorece la aparición de más casos de sepsis durante el ingreso”, explica Emilio Díaz Santos, coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la SEMICYUC.

El experto ha insistido en que “es posible combatir ambas enfermedades a la vez. Es más, debemos hacerlo”. La clave está en realizar un diagnóstico precoz. “Cuando una persona ingresa en la UCI se le debe realizar pruebas para comprobar si, además de la infección por COVID-19, presenta simultáneamente otra infección”. Además, durante el resto del ingreso debemos tener siempre presente que puede aparecer una complicación en forma de nueva infección.

Aparición de casos de sepsis en  COVID-19

La neumonía COVID-19 que requiere ingreso en UCI no deja de ser una forma de sepsis. En esta ocasión provocada por un virus.  Es por ello que esta situación sigue siendo un reto para los intensivistas, según Ricard Ferrer, presidente de la SEMICYUC . “El gran incremento de pacientes críticos que estamos viviendo este año, especialmente por la COVID-19, junto con la sepsis y otras infecciones graves, es el principal reto que vivimos los intensivistas”. Además, caber recordar que, en nuestro país, las infecciones respiratorias abdominal o urinaria son las causas principales de septicemia.

Por otra parte, las medidas de protección y prevención que se han llevado a cabo en las Unidades de Medicina Intensiva para evitar contagios frente a la COVID-19 han sido claves. Así, se cree que estas han podido repercutir, al mismo tiempo, en evitar casos de sepsis.