Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea mantienen su compromiso de coordinar las respuestas nacionales al coronavirus, centrando ahora los esfuerzos en una salida “cauta” y “gradual” de las restricciones para evitar caer en una tercera ola de contagios, además de trabajar para un reconocimiento mutuo de los resultados de test rápidos que faciliten los desplazamientos y el control de nuevos brotes.

“Debemos aprender las lecciones del pasado y ser cautos a la hora de levantar las restricciones: tiene que ser de manera gradual y regresiva”, ha indicado el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, al término de la videoconferencia de jefes de Estado y de Gobierno de la UE para hacer balance de la gestión de la pandemia.

Todos queremos celebrar las vacaciones de fin de año de manera segura, entremos en el nuevo año de manera segura”, ha continuado, para insistir en que la relajación en las medidas restrictivas no podrá ser inmediata porque la situación en la UE sigue siendo “grave y preocupante”.

Michel ha explicado que a pesar de algunas señales “prometedoras” no se debe bajar la guardia y por ello los Veintisiete se mantendrán “vigilantes” y coordinarán sus esfuerzos para contener el avance del virus.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido de que tras esta segunda ola de contagios “se deben gestionar las expectativas” y encarar la salida de las medidas de confinamiento que han vuelto a imponer muchos de los países socios de manera “gradual y coordinada” para evitar que vuelvan a dispararse los contagios.

“Todos estamos bajo gran presión”, ha indicado la canciller alemana, Angela Merkel, en una comparecencia ante la prensa tras la cumbre por videoconferencia.

La mandataria alemana ha destacado que el virus se está propagando de manera general y no solo por algunos países, al tiempo que ha dicho que los líderes son conscientes de que a los ciudadanos les cuesta aceptar las limitaciones que se les imponen en su vida diaria.

Michel ha apuntado la conveniencia de permanecer “cautos y vigilantes” porque la pandemia ha sido “devastadora” y de la primera ola de contagios los Veintisiete han aprendido que precipitarse a la hora de relajar las medidas restrictivas puede tener graves consecuencias.

Por ello, los mandatarios aseguran que están determinados a actuar de manera coordinada en la gestión de esta segunda ola y abogan por una salida “gradual” de las restricciones cuando el control del virus lo permita.

Así, el primer ministro belga, Alexander de Croo, por ejemplo, ha llamado la atención sobre “la necesidad de un enfoque europeo de cara a los viajes de invierno” para evitar que una tercera ola de contagios golpee al territorio durante la época navideña.

En ese marco, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que se siga considerando las pruebas de PCR como las más fiables para el control de los viajeros internacionales hasta que se haya armonizado el uso de los test rápidos.

Precisamente la víspera de esta cumbre, la Comisión Europea ofreció a los 27 una serie de recomendaciones sobre el uso de los test de antígenos, para calibrar cuándo y de qué manera podrían utilizarse.

Bruselas considera que las PCR son más fiables en sus resultados, pero reconoce que el menor coste y la rapidez de sus resultados hace de los antígenos una opción “interesante” para controlar brotes, según ha explicado Von der Leyen en la rueda de prensa.

La jefa del Ejecutivo comunitario, que no tiene competencias en materia sanitaria porque éstas son exclusivas de los Estados miembro, ha insistido en la importancia de elegir los antígenos adecuados porque “no todos los que están en el mercado tienen la misma calidad” y es necesario optar por aquellos que garanticen una sensibilidad superior al 80 por ciento.

Otra de las claves que han apuntado Michel y Von der Leyen tras la reunión con los Veintisiete es la necesidad de reforzar la estrategia de comunicación para ofrecer información transparente a los ciudadanos respecto a las candidatas a vacuna y dejar claro que ninguna de ellas será autorizada en la Unión Europea hasta que no superen la evaluación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

En este sentido, ha asegurado que las autorizaciones preliminares para la comercialización de las vacunas de BioNTech/Pfizer y de Moderna podrían llegar en la segunda mitad de diciembre siempre y cuando “todo avance sin problemas”.

También ha pedido a las capitales que presenten planes nacionales para la campaña de vacunación que esperan pueda producirse a lo largo del próximo año, aunque los líderes siguen sin aventurarse sobre una fecha precisa de cuándo creen que se podrá empezar a distribuir una vacuna.