Los mayores con COVID-19 pueden tener secuelas a medio largo plazo como restricciones respiratorias, alteraciones neurológicas o insuficiencias renales, como ha indicado Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Emergencias del Ministerio de Sanidad. El portavoz del Ministerio ha indicado que “no es excesiva” la bibliografía disponible sobre el tema, si bien ha indicado que los estudios indican que las secuelas potenciales en personas mayores con coronavirus “están asociadas a la severidad de los cuadros de enfermedad y del tipo de cuadro que han tenido”.

Los estudios revelan que a los mayores con COVID-19 que tienen un cuadro respiratorio severo les “puede quedar alguna fibrosis, restricción de la capacidad respiratoria”. “Eso puede quedar como secuela a medio largo plazo”, ha precisado. Fernando Simón también ha comentado que algunas personas mayores con coronavirus y con insuficiencias renales importantes “les puede quedar algún grado de insuficiencia renal residual o algunos casos de insuficiencia renal permanente”.

Más consecuencias

Otra de las secuelas que pueden sufrir los mayores, según ha añadido Simón, son “modificaciones de carácter u otro tipo de alteraciones neurológicas”. “No son muy frecuentes pero sí se van detectando progresivamente”, ha concretado. En líneas generales, el director del Centro de Coordinación de Emergencias ha manifestado que “todavía es pronto” para valorar “muy bien” las secuelas que puede provocar el coronavirus porque “se tienen que valorar a medio largo plazo”.

Inmunidad en el currículum

Por otra parte, Fernando Simón ha alertado de la posibilidad de “discriminar” si las personas informan de que tienen inmunidad al coronavirus en el currículum para encontrar trabajo. “Creo que eso puede ser incluso ilegal y si no lo es, no me parece muy moral. Me he quedado sorprendido”, ha manifestado.

En este sentido, el especialista ha recordado que de los 47 millones de españoles, únicamente dos millones tienen anticuerpos, según el estudio de seroprevalencia del Ministerio de Sanidad. Por tanto, considera que estos dos millones no pueden “tener un privilegio sobre otras personas” que están sanas y que no suponen un riesgo para nadie. “No entiendo cómo se pretende utilizar este tema”, ha añadido.