"Los pacientes que tienen Fibrilación Auricular (FA) y que, además, deben de ser sometidos a alguna técnica de intervención cardiaca son muy complejos de tratar; tienen mayor riesgo de padecer complicaciones que el resto de personas con FA como pueden ser los sangrados y problemas de trombosis asociados a los procedimientos. Por ello, el manejo médico es más difícil y requiere de fármacos que tengan una eficacia de seguridad probada en estudios clínicos”, explica el doctor Raúl Moreno, jefe de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital La Paz de Madrid.

el cardiólogo Raúl Moreno moderó un simposium de Daiichi Sankyo en el ESC de Barcelona

Raúl Moreno, jefe de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital La Paz de Madrid.

Sobre la anticoagulación en pacientes con FA tratados con stents y en pacientes a los que se les implanta una válvula aórtica transcatéter (TAVI) giró el simposio que moderó el doctor Moreno, organizado por la compañía farmacéutica Daiichi-Sankyo, en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2022 celebrado del 26 al 29 de agosto en Barcelona, con la participación de cerca de 20.000 especialistas.

Junto al cardiólogo español participaron los profesores Pascal Vranckx, consultor clínico en Cardiología Intervencionista y director médico de Servicios de Cuidados Intensivos Cardíacos en Hartcentrum Hasselt en Bélgica y Nicolás Van Mieghem,  miembro de la Sociedad Europea de Cardiología (FESC) y actualmente director médico del Departamento de Cardiología Intervencionista en el Thoraxcenter, Erasmus MC, Rotterdam.

En el simposio, los especialistas se refirieron al estudio Entrust-AF-PCI donde se evaluó edoxabán (lixiana) en pacientes con FA sometidos a intervencionismo coronario percutáneo y al Envisage-TAVI AF, que comparó tanto la eficacia como la seguridad del fármaco con los antagonistas de la vitamina K en pacientes con FA a los que se les implantó una válvula aórtica transcatéter (TAVI).

Estudios clínicos

“Los dos estudios son con edoxabán, aunque con pacientes a los que se les ha sometido a procedimientos diferentes  pero que tienen en común sufrir FA. En el Entrust-AF-PCI se ha demostrado que este fármaco anticoagulante de acción directa (ACOD) es una alternativa muy buena frente a los tratamientos clásicos porque tiene un perfil de eficacia y seguridad excelente”, explica el doctor Raúl Moreno.

En el Envisage-TAVI AF, hasta el momento el único estudio suficientemente amplio y con poder estadístico que compara un anticoagulante oral no antagonista de vitamina K (NOAC) con los AVK en pacientes con FA después de TAVI, “se demuestra que edoxabán es una opción al tradicional sintrom, ya que reduce el riesgo de sangrado a estos pacientes sometidos a procedimientos intervencionistas”.

Los profesores Vranckss y Van Mieghem participaron en el simposium de Daiichi-Sankyo sobre FA en el Congreso de la ESC en Barcelona

Los  profesores Van Mieghem  y Vranckx antes del inicio del simposio de Daiichi-Sankyo en el ESC de Barcelona.

Toma única

Edoxabán es un anticoagulante oral de toma única diaria, inhibidor del factor Xa, que es uno de los componentes claves responsables de la coagulación de la sangre, por lo que al inhibir este factor hace que la sangre sea más fluida y menos propensa a la coagulación.

“Una ventaja de la toma única diaria de este ACOD es la mejora de la adherencia del paciente al tratamiento, ya que los pacientes que tienen FA y además enfermedad coronaria requieren múltiples fármacos, y la adherencia está relacionada con el número de dosis; si es una sola es mejor que dos”, recalca Moreno.

Paciente mayor

Es sabido que el riesgo de sufrir FA aumenta con la edad. Cuanto más mayor es el pacientes tiene más riesgo de padecer una embolia cerebral, más peligro de hemorragias. “En España debe haber un millón de personas con FA y generalmente son personas mayores; por eso, los tratamientos cuanto más sencillos sean, mejor; es más fácil que se acuerde de tomar una sola dosis, porque probablemente se medicará también para el colesterol, la hipertesión”, subraya el experto.

Considera que la anticoagulación en el paciente mayor genera controversias entre los propios especialistas, “porque aunque con un ACOD evitas muchos riesgos de tener una embolia cerebral, se incrementa la posibilidad de que aparezcan las hemorragias. Por ello, a veces nos da miedo poner a un enfermo un anticoagulante por si acaso sufre una hemorragia que es lo que vemos”, sostiene Moreno.

“Pero lo que no vemos es que lo que estamos evitando; hay que pensar no solo en el riesgo de hacer algo, sino también en el riesgo de no hacerlo. El peligro de dar un anticoagulante es que el enfermo sangre, pero el no darlo es que sufra una embolia, un ictus. Es mayor ese riesgo; a un anciano con FA, aunque tenga 80 años, o tal vez por ello, cuando tenga una indicación de anticoagular, hay que hacerlo, aunque tenga riesgo de hemorragias. Los pacientes mayores son los que más se benefician de los ACODs”, sentencia.