El pasado 29 de abril, el Servicio Andaluz de Salud aprobó una nueva Orden de Anexos de Plantilla. Dicha orden permite que los enfermeros puedan ser directores de Unidad de Gestión Clínica o de Centros de Salud. En la misma mesa, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) ya manifestó su “firme oposición a que este hecho se consumara”. Ahora, el (SMA) anuncia que recurrirán ante los tribunales “todas y cada una de las convocatorias en las que exista la posibilidad de que un enfermero opte a la dirección de un Centro de Salud”.

El SMA argumenta que, “esta Administración vuelve a menospreciar y degradar al Médico de Familia que es tan especialista como los otros y considera que ellos si pueden estar dirigidos por enfermeros”. Así, aseguran que “nadie entendería que un servicio de cardiología, neumología, cirugía general o ginecología, entre otros, estuviera dirigido por un enfermero”. Asimismo, los médicos andaluces insisten en que “hasta ahora los tribunales nos han dado la razón”.

Los motivos que posicionan a los médicos andaluces

Para los médicos andaluces esta posición es “sencillamente decepcionante”. Los mismos esperaban que la nueva Administración priorizara la reforma de la Atención Primaria en los aspectos importantes y trascendentes para los ciudadanos. “Pero el SAS no habla de estos temas”, lamentan.

“No trata la regularización de la demanda que nos desborda, tampoco de las reformas de las agendas que no llegan a los diez minutos por enfermo como dijeron y seguimos atendiendo a 50, 60 o más pacientes, bien sea telefónicamente o presencialmente,” critican. Igualmente, esta orden no aborda la regularización de los dispositivos de apoyo, ni la discriminación salarial y tampoco habla de la implantación de la continuidad asistencial, “una discriminación histórica desde el 2006”.

“En resumidas cuentas, ignoran las medidas útiles para impulsar la Atención Primaria”, insisten. Para los médicos andaluces, es aún peor que aprueben esta Orden “que menosprecia e indigna a los Médicos de Familia”. Así concluyen que “solo les preocupa poder tener enfermeros asumiendo la dirección de los centros de salud y, con ello, fuerza de votos”.