Los médicos de Cataluña anuncian huelga para los próximos días 25 y 26 de enero. Así lo ha adelantado el Sindicato Médico de Cataluña (MC) en protesta por la situación por la que atraviesa la Sanidad pública catalana.

De este modo, la Comunidad se suma a las movilizaciones que los facultativos están llevando a cabo en otras Comunidades del Estado. La falta de personal y la precariedad laboral se halla en el fondo de las protestas.

Desde la organización médica sostienen que las condiciones de los médicos son inaceptables. Por ello, cerca de 25.000 trabajadores del Instituto Catalán de Salud (ICS) y del Siscat (el sistema concertado) están llamados a secundar las movilizaciones. Y es que la nueva reunión de la Mesa Sectorial de Negociación de Sanidad para abordar el tercer acuerdo laboral del personal estatutario del Institut Català de la Salut (ICS)  ha sido una de las gotas que ha colmado el vaso.

Según la central médica no existe ningún avance tangible en la mejora de las condiciones de trabajo de la plantilla médica. Todo lo contrario.

Decepción médicos catalanes

La empresa pública planteó el pasado lunes una nueva batería de propuestas que recortan retribuciones y entorpecen la conciliación laboral y personal del colectivo facultativo, medidas que MC ha rechazado por "decepcionantes".

En concreto, el ICS ha propuesto una reducción del complemento de desplazamiento para las atenciones domiciliarias que realizan los médicos y médicas de los Equipos de Atención Primaria (EAP), y la congelación del precio de la guardia, con los importes y las condiciones acordadas en 2018.

Del mismo modo, según denuncia el sindicato, ha abierto la puerta a crear equipos específicos para realizar domicilios y romper, así, la atención longitudinal que la evidencia científica ha demostrado eficaz para reducir la mortalidad, los ingresos hospitalarios y las consultas a urgencias.

Jornadas

Además, ha puesto sobre la mesa el mantenimiento de la jornada deslizante de mañana y tarde para el personal médico de atención especializada, con cuatro mañanas intensivas de 8 a 15.30 horas y una jornada de tarde a la semana para mantener en esta franja un 25 % de actividad en jornada ordinaria en todos los servicios.

El ente prevé cubrir el resto de la asistencia de tarde (75 %) con horas extraordinarias. Esta fórmula, para el MC, además de dificultar la conciliación de los profesionales, sobredimensiona su jornada anual y, en consecuencia, incrementa las sobrecargas de trabajo poniendo en peligro la calidad de la atención sanitaria.

Huelga

En esta línea, la central mayoritaria de los médicos ha reiterado el objetivo de recuperar la jornada laboral de 35 horas semanales y regular los descansos mínimos, a fin de reducir el agotamiento profesional y favorecer la conciliación, tal y como ha planteado en la convocatoria de huelga del 25 y 26 de enero.

El ICS, a pesar de querer otorgar más poder de organización de la agenda al personal médico de la Atención Primaria, se reserva la opción de incrementar el número de pacientes asignados a cada profesional, “respetando los criterios de accesibilidad de su contingente”. Una posibilidad que, según el sindicato médico, perpetúa la presión asistencial y el colapso en las consultas.

Tanto MC como el Departamento de Salud consideran que aún existe tiempo para evitar las movilizaciones. Ambos dicen estar dispuestos a sentarse para llegar a un acuerdo que suspenda la convocatoria de huelga.

Para evitarla, la central apuesta por una mejora sustancial de las condiciones de los profesionales. En esta línea, el Departamento de Salud confía en que través de las mesas de negociación y los convenios en marcha, que garantizan aumentos salariales, se logren esas mejoras y se suspendan las huelgas.