Una encuesta llevada a cabo entre 401 traumatólogos de 11 países europeos -entre ellos España- sobre su experiencia en el abordaje de la osteoporosis y las fracturas por fragilidad, señala que, en opinión estos especialistas, los sistemas de atención sanitaria descuidan el abordaje de la osteoporosis y de las fracturas por fragilidad y sería necesario tomar medidas al respecto.

De la misma forma, los encuestados destacan las dificultades en el abordaje de la osteoporosis en Atención Primaria, y la necesidad de una mayor sensibilización y concienciación sobre la afección entre los médicos de AP.

Según la encuesta, elaborada por la biofarmacéutica UCB este verano, el 66 por ciento de los encuestados estuvo de acuerdo en que la osteoporosis es una afección desatendida y descuidada, y solo el 10 por ciento de ellos cree que las autoridades sanitarias nacionales otorgan una prioridad alta a la osteoporosis y a las fracturas por fragilidad. La mayoría (el 90 por ciento) coincidió en que la afección debería ser una prioridad para la sanidad pública y el 91 por ciento, en que un abordaje efectivo de esta patología ósea puede mejorar los resultados y reducir los costes.

Atención Primaria

De la encuesta se desprente que las dificultades en el abordaje de la osteoporosis también podrían encontrarse en Atención Primaria. La mayoría de los traumatólogos encuestados (el 84 por ciento) estuvo de acuerdo en que es necesaria una mayor sensibilización y concienciación sobre la osteoporosis entre los médicos de Atención Primaria, y solo el 32 por ciento consideró que estos profesionales derivan a los pacientes con un presunto diagnóstico de osteoporosis a tiempo.

Dado que la osteoporosis es la enfermedad ósea más frecuente a nivel mundial y da como resultado más de 8,9 millones de fracturas por fragilidad al año en todo el mundo, se deben desarrollar más programas que faciliten la educación y el apoyo en osteoporosis a los médicos de Primaria, así como a los pacientes para que haya una derivación a tiempo y un abordaje eficaz de esta patología, señalan.

En opinión de Pascale Richetta, responsable de Salud Ósea y vicepresidenta ejecutiva de UCB, “debemos ayudar a prevenir la propagación de esta epidemia silenciosa informando mejor a los responsables políticos, a los médicos y a los pacientes acerca del impacto a largo plazo de la osteoporosis, de modo que se pueda abordar de manera efectiva y se reduzca el riesgo de posteriores fracturas repetitivas”.

Por su parte, Kassim Javaid, consultor en Reumatología de la Universidad de Oxford, señala que “estos resultados confirman lo que muchos de nosotros ya sabíamos. Cada año que pasa, es probable que más pacientes carezcan de un tratamiento eficaz y queden expuestos a fracturas que acarrean repercusiones de por vida. Necesitamos grupos especializados de asesoramiento normativo que respalden a los profesionales nacionales y a los grupos de pacientes con osteoporosis, con el fin de implementar métodos eficaces que permitan cerrar esta brecha en el establecimiento de prioridades para los responsables políticos, el personal de Atención Primaria y los pacientes”.

Actualmente, para las mujeres de más de 45 años, la osteoporosis supone más días en el hospital que muchas otras enfermedades, incluidas la diabetes y el cáncer de mama. En 2010, el coste de las fracturas por fragilidad en toda la Unión Europea ascendió a 37.000 millones de euros y, teniendo en cuenta la base de los cambios demográficos, se prevé que esta cifra se duplique en el 2050.

En opinión de Javaid, “si bien el último paso es prevenir la primera fractura, los servicios coordinados para su atención posterior como son las Unidades de Fracturas (Fracture Liaison Service -FLS-, en inglés), ya han comenzado a cerrar esa brecha en la atención al paciente con osteoporosis. De modo que, creo que es necesario que los modelos exitosos de estas Unidades de Fractura se expandan a nivel internacional. Una vez que se hayan establecido estos sistemas, dichas unidades pueden evolucionar con el objetivo de identificar a los grupos de alto riesgo y prevenir la primera fractura, que es nuestro objetivo primordial”, apunta.

Pacientes mal informados

En lo referente a los pacientes, los resultados de la encuesta también desvelan que los pacientes no están bien informados sobre la osteoporosis y sus repercusiones. Solo un tercio de los especialistas (el 33 por ciento) considera que sus pacientes conocen el impacto a largo plazo de la osteoporosis y más de la mitad (el 53 por ciento) afirma que sus pacientes creen que el aumento del riesgo de fracturas por fragilidad después de la primera es bajo o nulo.

Esto es importante, ya que los datos demuestran que, después de la primera fractura, la probabilidad de sufrir otra en el plazo de un año es cinco veces mayor. Y lo que es peor, el 40 por ciento de las personas con una fractura de cadera no puede caminar de nuevo de forma independiente y hasta una cuarta parte fallecerá en el primer año después de haber sufrido una fractura.

Encuesta

UCB realizó una encuesta entre profesionales sanitarios especializados en Traumatología entre los meses de agosto y septiembre de 2019 como parte de una iniciativa para investigar las actitudes y percepciones en cuanto a la priorización de la osteoporosis y las fracturas por fragilidad. La encuesta se ha realizado en once de los principales países industrializados de Europa: Alemania, España, Francia, Reino Unido, Grecia, Irlanda, Italia, Lituania, Países Bajos, Polonia y Rumanía. En total se entrevistó de forma online a 401 profesionales sanitarios especializados en Traumatología sobre osteoporosis y fracturas por fragilidad.