La Medicina ya no solo se practica en la consulta del profesional, ahora gran parte de la toma de decisiones depende del manejo de la información clínica en el entorno de las Nuevas Tecnologías. Es por ello que este ha sido el tema elegido para clausurar el 39º Congreso SEMERGEN.

Ignacio Hernández Medrano, neurólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y experto en Big Data e Inteligencia Artificial, ha sido el encargado de realizar esta conferencia,  centrando su exposición en explicar que los grandes datos y los algoritmos de inteligencia artificial sitúan a la salud  en uno de los sectores que más se va a beneficiar de esta tecnología, si sus profesionales saben cómo sacarle partido.

Según el experto, resulta fundamental que el médico de Familia empiece a asumir ya, como necesario e incluso positivo para su profesión, el conocimiento sobre Big Data. “Desde el momento en el que en Internet acumula suficiente Big Data empiezan a generarse algoritmos diagnósticos, terapéuticos, e incluso predictivos, que cada vez aciertan más. Por eso, estar al día es imprescindible, tanto que ahora mismo ser un buen médico va a depender en parte de entender y gestionar bien el Big Data y estos sistemas de información”.

Falta de formación

Para Hernández Medrano este cambio de paradigma ya es imparable ya que “la salud es uno de los sectores que se encuentra al borde de una transformación”. Pese a ello, aún no existe una formación suficiente entre los profesionales sanitarios, ya que para el experto “los médicos en ocasiones tendemos a pensar que todo esto es accesorio, que lo importante es lo que veníamos haciendo antes; pero esto no será así, por ejemplo, cuando dentro de poco tiempo todos los pacientes tengan el genoma secuenciado y acudan a la consulta con complejas tramas de datos medidos por sensores: será como para los banqueros fue enfrentarse a la banca digital”.

Una de las herramientas digitales que ya se utilizan en la rutina clínica es la “receta” de webs. Para el neurólogo, “las webs tienen información útil que frecuentemente no tenemos tiempo de dar en la consulta; además, si no los orientamos, los pacientes acceden a cualquier otra fuente de información, con el riesgo de que acaben en lugares donde se dicen cosas que no tienen la necesaria rigurosidad científica”.

Por último, para afrontar sin miedos estos retos, el experto de Big Data ha aconsejado a los médicos de Familia que “refresquen sus apuntes de Genética, usen software de apoyo, como la historia clínica digital,  con la misma profesionalidad con la que auscultan y, si tienen tiempo y ganas, pongan los datos de sus pacientes en manos de científicos de datos”, puesto que son muchas las sinergias que pueden surgir de estas colaboraciones que supondrán grandes beneficios al paciente.