Los médicos de Primaria soportan en la actualidad “una excesiva e intolerable sobrecarga asistencial”, según ha denunciado Salvador Tranche. El presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) ha intervenido en el II Simposio del Observatorio de la Sanidad, organizado por el periódico El Español e Invertia en la Universidad Camilo José Cela de Madrid. Carolina Darias, ministra de Sanidad, ha inaugurado las jornadas.

El título de esta mesa ha sido ‘Lecciones de la Covid-19, ¿qué ha aprendido el personal sanitario: médicos de atención primaria, enfermería y medicina preventiva?’. En su intervención, Salvador Tranche ha enumerado los aspectos positivos del sistema sanitario español ante la pandemia:

  1. Se ha demostrado la fortaleza del Sistema Nacional de Salud (SNS) y de la Atención Primaria.
  2. Los profesionales han mostrado su gran capacidad de organización.
  3. Se han reducido muchísimas iniciativas que no aportaban valor.
  4. Diversas ideas puestas en marcha realmente han supuesto una mejora sustancial.
  5. Se ha desarrollado la receta electrónica y se han incorporado las mutualidades.
  6. Las competencias de Enfermería se han maximizado.
  7. Ha mejorado la relación con la Farmacia comunitaria.
  8. La relación entre sociedades científicas es ahora muchísimo mejor.

 

Debilidades del SNS

“También ha habido un gran volumen de aspectos negativos que no solo han afectado a la Atención Primaria, sino a todo el SNS. En primer lugar, la notable interferencia política en la toma de decisiones sanitarias. El segundo factor negativo ha sido la enorme debilidad en la que ha dejado a la Atención Primaria”.

En este sentido negativo, Tranche ha recordado “un primer momento de gran desprotección de los profesionales”. “La especialidad médica en la que más compañeros han fallecido ha sido la Medicina de Familia, y ha sido porque estábamos a pie de obra. Y ahora estamos viendo un enorme cansancio físico y emocional por la pandemia”.

Respecto a la “excesiva e intolerable sobrecarga asistencial” que soportan en la actualidad los médicos de Primaria, Tranche ha referido que están viendo “un 30-40% más de pacientes que antes de la pandemia”. También ha comentado “un efecto colateral”, como ha sido “el abandono de los pacientes con patologías crónicas”.

Los médicos de Primaria, ante el exceso de información

Por su parte, Luis Carlos Blesa, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), también se ha referido a “las repercusiones de la pandemia, que han afectado a todas las facetas del ser humano”. “Las principales consecuencias en los profesionales sanitarios han sido negativas, especialmente en el ámbito emocional”.

“En el área laboral nos hemos enfrentado a muchos problemas, entre los que destacaría el exceso de información. Hemos tenido problemas para procesar tantos datos y hemos tenido que tomar decisiones rápidas, muchas veces sin los conocimientos adecuados”, ha recordado.

Luis Carlos Blesa ha coincidido con Tranche al señalar que “la avalancha de trabajo” ha llegado cuando la situación prepandémica ya era laboralmente muy comprometida. “Partíamos de una situación mala y la pandemia ha hecho aflorar los problemas del sistema”.

Vacunación COVID-19 en jóvenes y niños

El presidente de la AEP ha mostrado su convencimiento de la vacunación contra la COVID-19 en jóvenes y niños. “Una vez que ha habido suficiente disponibilidad de vacunas, hemos llegado al tramo de 12 a 19 años. En cuanto a menores de 12 años, creo que hay más matices. Tal vez sería aconsejable destinar esas vacunas a países del tercer mundo, para su población adulta crónica y vulnerable que no es tan privilegiada como nosotros”.

Aparte de esta cuestión, Luis Blesa ha dicho que la vacunación en niños menores de 12 años todavía está pendiente de los resultados de los ensayos clínicos. “Habrá que esperar”, ha indicado. “Si queremos volver a una normalidad desde un punto de vista social, probablemente tendremos que recurrir a la vacunación infantil, tarde o temprano”.

Dispensación colaborativa entre Farmacia comunitaria y hospitalaria

También ha analizado la situación Raquel Martínez García, farmacéutica rural y secretaria general del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF). “En Farmacia hemos aprendido mucho de la práctica colaborativa. Durante la pandemia se ha puesto en marcha la dispensación colaborativa entre farmacéuticos hospitalarios y comunitarios. El objetivo ha sido dar accesibilidad al medicamento”.

Según Raquel Martínez, los primeros beneficiados han sido los pacientes. “Nos han dicho que es de sentido común, porque el medicamento llega de la mano de un farmacéutico y no de un transportista”. También ha destacado que con este cambio el ciudadano no tendrá que desplazarse al hospital más cercano, que puede estar a 70 kilómetros, para recoger el medicamento.

“El ciudadano nos ha dicho que esta cercanía es muy positiva, y la quiere mantener. Se trata de un trabajo entre profesionales sanitarios para conseguir una mejora en los tratamientos. Además, también se consigue optimizar los recursos”, ha añadido.

Respecto a la atención farmacéutica domiciliaria, ha indicado que es positiva. “Debemos acercar el medicamento y la prestación allá donde se encuentren los ciudadanos”. Según una encuesta realizada por el CGCOF, durante el primer mes de confinamiento las farmacias españolas realizaron 850.000 dispensaciones en los domicilios de los ciudadanos.