El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha mostrado su satisfacción por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Foral (TSJN) que le da la razón en su demanda de que las Jefaturas de Servicio no Asistenciales no puedan ser nombradas por libre designación. Celebran también que la resolución de la Justicia imponga que los directores de Salud del equipo de Atención Primaria (EAP) tengan que ser obligatoriamente médicos. En este sentido, el SMN sostiene que la designación debe someterse a los criterios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. Este principio es el mismo que ya aplicó el propio TSJN en sentencias anteriores que anulaban la libre designación de Jefaturas Asistenciales.

El Artículo 20 del DF recoge que puede ser nombrado como director de Equipo de Atención Primaria cualquier profesional sanitario de AP. Los propios estatutos del SNS-O señalan que las funciones de Dirección de los EAP no son meramente de gestión administrativa, sino que incluyen otro tipo de funciones que la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (la que establece qué funciones son propias de cada profesión) reserva en exclusiva a los médicos.

El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de casación del Ejecutivo de Navarra, que preside Uxue Barkos, y del Colegio de Enfermería de la Comunidad foral, contra la sentencia sobre el nombramiento de la dirección de equipos de Atención Primaria (AP). Además se impone a la parte recurrente el abono de las costas. A pesar de esta decisión del TS, el Gobierno foral considera que en la designación de jefaturas sí se puede utilizar el sistema de libre designación, siempre que esté justificado.

Según el Alto Tribunal, la Administración no puede usar la libre designación “de manera omnímoda e injustificada” por lo que esta debe someterse a los criterios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. Sobre este criterio, el SMN apunta que “es el mismo que ya aplicó el propio TSJN en sentencias anteriores que anulaban la libre designación de Jefaturas Asistenciales”.

Salud y SMN discrepan de la sentencia

La sentencia establece que “para las funciones de inspección, evaluación, acreditación y planificación… exige contar con los conocimientos científicos y técnicos adecuados y titulación acorde a los mismos lo que nos llevaría a exigir que fuese reservado a los licenciados sanitarios y en concreto a los médicos”. Así pues, el puesto de director de EAP, debido a sus funciones específicas, no puede ser ocupado por ningún otro profesional que no sea médico. “Aunque la sentencia solo se pronuncia en este caso sobre los directores de EAP, es de presuponer que sería de aplicación a cualquier otro puesto de gestión que requiera de este tipo de competencias”, explican desde el SMN.

En esta línea, hay que recordar que el TSJ echó para atrás los apartados 1, 3 y 4 del artículo 27 de los Estatutos porque para los puestos directivos ahí regulados no se había justificado la utilización del sistema de libre elección. Por lo tanto, a juicio del departamento de Salud, se valida la utilización de la libre designación, como han hecho otros tribunales en casos de otras Administraciones, “si se justifica suficientemente”.

Desde el Departamento de Fernando Domínguez “arriman” la sentencia a sus posiciones, señalando que el Tribunal tampoco dice que solo los médicos pueden ser directores de Equipo de Atención Primaria, sino que determinadas funciones solo puede ejercerlas el personal facultativo. Es decir, “otras profesiones sanitarias sí pueden ejercer la Dirección de Equipos de Atención Primaria siempre que se excluya la función cuya competencia se reconoce al personal médico”, recalcan desde Salud, al tiempo que abogan por la “colaboración multidisciplinar, en condiciones de igualdad y respeto competencial de las distintas profesiones sanitarias”.

La capacidad de la Enfermería

Por su parte, desde el Consejo General de Enfermería apuntan que “actualmente los enfermeros cuentan con una formación, cualificación y competencias para poder dirigir un centro de Primaria”. Por ello sostienen que “es algo obsoleto que se les impida hacerlo”.

En este sentido aseguran que “a la hora de coordinar grupos de trabajo no tiene por qué primar una cualificación concreta”. Así apuntan que un puesto gerencial no va a involucrarse en cuestiones clínicas, y añaden que “del mismo modo que un enfermero no puede gestionar un ámbito clínico, un médico no puede gestionar un ámbito enfermero”.

Para el CGE resoluciones como la del Tribunal Superior no van en la línea de lo establecido en normativas españolas y europeas, “que nos enmarcan en unas competencias que antes no se hallaban reconocidas, como es el diagnóstico en el ámbito enfermero”.