La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha mantenido una reunión con el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) con el objetivo de analizar la situación y las necesidades de los pacientes, en especial, de los pacientes crónicos, ante la realidad del COVID-19.

En este sentido, Carina Escobar, presidenta de POP,  quiso trasladar la inquietud e incertidumbre que, desde su entidad, vienen mostrando públicamente ante la falta de protocolos precisos para pacientes oncológicos, trasplantados, en diálisis -todos ellos inmunodeprimidos-, con ictus o infartos, por poner solo algunos ejemplos. En muchos casos, tal y como transmitieron desde la POP, están dejando de acudir al hospital por miedo al contagio, lo que está provocando un empeoramiento de sus patologías. Para la POP es muy importante que los pacientes con patologías determinadas tengan claro que, si lo necesitan, deben ponerse en contacto con su médico o acudir al hospital y evitar así que sigan empeorando en casa.

Para la POP, es imprescindible mantener zonas “limpias” para asegurar la atención sanitaria que necesitan las personas de riesgo. Se trata de un tema de seguridad y de protección. Otro de los aspectos a contemplar es la financiación del sistema sanitario, el acceso a los medicamentos y el fomento de la investigación.

Los responsables del CGCOM coincidían en defender la necesidad de implementar en el Sistema Sanitario estructuras paralelas, con discriminación bien realizada entre pacientes de COVID-19 y pacientes con otras patologías, como son los pacientes crónicos, lo que implicaría una transformación del sistema y de los recursos sanitarios.

Sin embargo, tal y como señaló la presidenta, hasta el momento lo único que se ha conseguido ha sido la dispensación de los medicamentos de farmacia hospitalaria a domicilio y la eliminación del visado para algunos tratamientos y nutrición.

Limitaciones en las bajas laborales

Por otra parte, otra preocupación mostrada desde POP son las limitaciones para solicitar bajas laborales de muchos pacientes crónicos, que deben seguir acudiendo a su centro de trabajo, con el consecuente riesgo a contagiarse por el coronavirus.

Tal y como confirmó la presidenta de la plataforma, se trata de personas que, aunque en muchos casos no tienen reconocida una discapacidad, deberían tener derecho a permanecer en una situación de aislamiento a efectos laborales, obteniendo la incapacidad temporal, en el caso de no poder realizar teletrabajo o realizarlo de forma totalmente protegida. Como concluían, se trata “de un colectivo de riesgo que necesita mayor protección”.