La Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) ha realizado un informe sobre telemedicina. En concreto consideraciones éticas y deontológicas en relación a la misma en el acto médico. También sobre el uso futuro de la telemedicina como una herramienta para mejorar la atención sanitaria.

Dada la permanente evolución de las nuevas tecnologías posibilita nuevas formas de interacción tanto social como profesional, los médicos creen necesario analizar su impacto. No solo de cara a la gestión de la actual crisis, sino respecto al uso futuro de la telemedicina.  El objetivo último siempre sería garantizar la equidad en la atención.

Según este informe, el uso de la telemedicina provocado por la actual crisis sanitaria lleva a reflexionar si reporta beneficios en el uso ajustado de los recursos.

En este sentido, en Atención Primaria esta atención ha sido posible y fructífera gracias al profundo conocimiento que tiene el médico de familia de la mayoría de sus pacientes. Un aspecto a tener en cuenta.

Aspectos a tener en cuenta en el uso futuro de la telemedicina

La medicina telemática aporta nuevas posibilidades al modelo médico clásico, y debe garantizar cuestiones tan esenciales como la intimidad, la confidencialidad y el secreto de los datos clínicos, de los que se puedan tener conocimiento, bien directa o indirectamente. Esta confidencialidad debe ser asegurada y cuidada al extremo, según el informe del CGCOM.

Como ventaja, la telemedicina aporta una mayor accesibilidad a ciertos servicios médicos, a los cuales el paciente no podría acceder en otras circunstancias. Además, evitar riesgos y desplazamientos innecesarios a los pacientes.

Por ello, es una exigencia ética adaptar la actividad clínica aprovechando al máximo las opciones y oportunidades que ofrecen las TICs y la IA.

De esta forma, es necesaria la normalización social de sus usos y aplicaciones. Todo ello obliga a actualizar las normas deontológicas vigentes.  En conclusión, en este punto de inflexión, es necesario consensuar desde la profesión médica, lo que se debe y no se debe hacer.