El informe “Aportación de valor del modelo de Farmacia a la cohesión social y el reto demográfico”, presentado en el Senado, destaca que la farmacia rural es un activo sanitario que contribuye a fijar población y favorece el empleo. Entre otras cuestiones, destaca que los municipios rurales con farmacia pierden menos población y presentan mejores datos de empleo.

Poniendo datos más concretos, el documento añade que por cada euro que generan las farmacias rurales el conjunto de la economía española se beneficia en 4,30 euros, y por cada empleo, se favorece la creación de otros 3,26 puestos de trabajo. Así, la farmacia rural produce un impacto económico de 1.600 millones de euros anuales, con un efecto multiplicador superior al de otros sectores productivos.

De esta forma, se concluye que la farmacia rural, además de ser una infraestructura sanitaria esencial, contribuye a fijar población. En especial femenina y en edad de trabajar, y favorece el empleo. Por todo ello, se posiciona como un actor fundamental para hacer frente al reto demográfico.

El papel de la farmacia rural

Durante la inauguración de la jornada la vicepresidenta primera del Senado, Cristina Narbona ha agradecido la “labor imprescindible” llevada a cabo por los farmacéuticos durante la pandemia. “Es evidente el papel que juegan las farmacias en términos de cohesión social y territorial y de apoyo al sistema de salud pública. Pero también lo es desde el punto de vista de la actividad económica y de la creación de empleo.”

Por su parte, el presidente del Consejo General de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ha destacado también estos valores. “El modelo de Farmacia es un ejemplo de cohesión social, igualdad y equidad en el acceso a los medicamentos y productos sanitarios, una conquista social de todos los ciudadanos”.

En esta línea, Diego Vizcaíno, socio director de AFI, ha destacado que “los datos reflejan que estas farmacias potencian la cohesión social al ofrecer los mismos servicios asistenciales que en las ciudades”.  Sin embargo, se enfrentan a situaciones adversas en el desarrollo de su actividad. La mayoría relacionadas con problemáticas sociodemográficas, económicas y de infraestructuras. Hasta tal punto que ha situado a muchas al límite de la viabilidad económica. Por todo ello, Vizcaíno ha reclamado que “la farmacia rural ha de tenerse en consideración como interlocutor y herramienta útil en el desarrollo de las políticas que tienen como objetivo lograr la cohesión social y territorial en España”.