La terapia de alto flujo es una técnica cada vez más empleada por los neumólogos, ya que es menos invasiva que la ventilación mecánica para tratar la insuficiencia respiratoria sin hipercapnia, especialmente en fase aguda. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha destacado que publicaciones recientes indican que, incluso, esta terapia podría ser utilizada en pacientes con hipercapnia leve.

Los intensivistas y los neonatólogos son los especialistas que más han empleado este dispositivo, pero en la actualidad también es muy usado por neumólogos gracias a las mejoras en su aplicación y el aumento de indicaciones.

Comodidad y confort

Para mejorar la formación de los especialistas en Neumología, la Separ ha organizado el Taller de Terapia de Alto Flujo, con motivo de la 27ª Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas SEPAR. En el taller, coordinado por Salvador Díaz Lobato, se han analizado las principales novedades relacionadas con esta técnica que se aplica con un dispositivo que genera un flujo de aire asociado a una mezcla de oxígeno.

Entre sus ventajas, los expertos han destacado la comodidad y confortabilidad que genera en el paciente. También ha demostrado que puede evitar la ventilación mecánica y la intubación en pacientes con fallo respiratorio agudo. El oxígeno se suministra a través de unas gafas nasales más grandes, con calor y agua húmeda, a concentraciones que pueden llegar hasta el 95 % de oxígeno puro.

Otra utilidad de este dispositivo es que permite hablar y comer al usuario mientras recibe altas concentraciones de oxígeno, algo que no permite la ventilación mecánica. Pedro Landete, vocal del Área de Sueño y Ventilación de la Separ y profesor del Taller de Terapia de Alto Flujo, ha comentado que “en la clínica, la terapia de alto flujo tiene resultados positivos para el paciente, ya que mejora la insuficiencia respiratoria, la complianza y la elasticidad de los pulmones, genera una presión positiva y también tiene efectos sobre el aclaramiento de las secreciones, aunque en menor medida”.

Indicaciones y contraindicaciones

La terapia de alto flujo está indicada en personas que necesitan una cantidad de oxígeno más alta de lo habitual, especialmente en casos de insuficiencia respiratoria hipoxémica, sin hipercapnia y en situaciones agudas o con edema agudo. También está indicada en pacientes con distrés respiratorio, patología intersticial y agudizaciones de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) sin hipercapnia. Asimismo, se emplea para la desconexión progresiva de pacientes con intubación o que precisan ventilación mecánica no invasiva.

En cuanto a las contraindicaciones, los especialistas han apuntado al fallo respiratorio con hipercapnia moderada-grave, en el que la técnica señalada es la ventilación mecánica.