La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) celebra en Madrid su 17º congreso con el reto de dar respuesta en consulta a problemas y situaciones cada vez más diversas y cambiantes. Sin embargo, uno de los temas que se ha puesto de manifiesto ha sido la falta de equidad en el acceso a los servicios sanitarios para los recién nacidos, lactantes, niños y niñas y adolescentes. “El hecho de que un niño viva en una Comunidad u otra hace que los servicios que se le ofrecen sean diferentes, lo que va en contra de la equidad que debería regir por ley en los servicios sanitarios “, exponía la presidenta de AEPap, Concha Sánchez Pina.

Unas diferencias que AEPap ha constatado, por ejemplo, en relación a los métodos diagnósticos rápidos de los que disponen los pediatras de AP en sus consultas. El test de estreptococo –que determina si un niño debe recibir antibiótico–, por ejemplo, está disponible de manera generalizada en la mayoría de las CC.AA., “aunque su implantación es desigual en Andalucía, Cataluña y Castilla la Mancha y no está disponible en Extremadura”. Mientras que solo Valencia y Navarra disponen del test de la gripe, que sería muy útil en lactantes para evitar derivaciones; como ha destacado por su parte el vicepresidente de AEPap, César García Vera.

Otra de las cuestiones a debatir son las pruebas de cribado neonatal, con las que se pretenden detectar precozmente una serie de enfermedades graves en los recién nacidos. A este respecto, una revisión publicada en la revista ‘Anales de Pediatría’, concluyó que el listado de patologías que se analizan en Asturias, Baleares, Cantabria, Canarias, Navarra y Valencia es notablemente inferior a otras CCAA, aunque es cierto que cumplen con la cartera básica común.

Enfermería de Pediatría

Además de la falta de pediatras de Atención Primaria, otra de las carencias está en la oferta de Enfermería pediátrica, que es diferente en las diversas CC.AA., lo que dificulta la puesta en práctica del programa de salud infantil.

Lo más frecuente es que exista un profesional de Enfermería por cada dos pediatras (43 por ciento de las CC.AA.). Sin embargo, la relación ideal 1:1 (enfermería:pediatría) solo existe en  Asturias, Cantabria y Navarra; mientras que en el resto del estado la situación es variable:  profesional de enfermería para un médico de familia y un pediatra o incluso la falta de enfermería con atención exclusiva a menores, como ocurre en  Andalucía y algunos centros de Madrid.