Las mujeres cuyos últimos meses de embarazo tienen lugar durante los meses más oscuros del año pueden tener un mayor riesgo de desarrollar depresión posparto. Dicho hallazgo se sustenta en la relación que hay entre la exposición a la luz natural y la depresión en la población general.

Aunque la exposición reducida a la luz natural se ha asociado con la depresión en adultos, aún no existe un consenso acerca de si la exposición a la luz o la estacionalidad influyen en el desarrollo de la depresión durante y después del embarazo. El equipo de Deepika Goyal, de la Universidad de California, en San Francisco, ha querido estudiar dicha relación y para eso ha revisado los datos de 293 mujeres que participaron en uno de los dos ensayos clínicos controlados aleatorios sobre el sueño antes y después del embarazo.

Las participantes fueron todas madres primerizas del Estado de California y se recogió información sobre la cantidad de luz diurna durante el último trimestre de su embarazo, junto con los factores de riesgo conocidos, como el historial de depresión, la edad de la mujer, su estado socioeconómico y horas de sueño.

Considerando los datos de forma general, las participantes tenían un 30 por ciento de riesgo de depresión. El análisis sugiere que la cantidad de horas de luz a las que estuvo expuesta una mujer durante su último mes de embarazo y justo después del nacimiento tuvo una gran influencia en la probabilidad de que desarrollara síntomas depresivos.

Vitamina D

El riesgo más bajo de depresión, el 26 por ciento, se dio entre las mujeres cuyo último trimestre coincidió con temporadas con más horas de luz. Las puntuaciones de depresión fueron más altas, el 35 por ciento, entre las mujeres cuyo último trimestre coincidió con días más cortos o con menos luz, y los síntomas continuaron siendo graves después del nacimiento de sus bebés.

Teniendo en cuenta los resultados de este trabajo, que se ha publicado en Journal of Behavioral Medicine, sus autores han indicado que “se debe alentar a las mujeres a exponerse frecuentemente a la luz del día durante sus embarazos para mejorar sus niveles de vitamina D y suprimir la hormona melatonina. Es más, los médicos también deberían recomendar a sus pacientes que hagan más ejercicio al aire libre cuando el clima lo permita. Caminar a diario con sol es una buena recomendación para mejorar el estado de ánimo”.

Además, los hallazgos sugieren que el uso de un tratamiento de luz a finales del tercer trimestre del embarazo en meses cuyos días son cortos podría minimizar los síntomas depresivos posparto en madres.