El perfil lipídico es uno de los exámenes de laboratorio más requeridos y tiene como objetivo verificar los valores normales de los lípidos; es decir, de LDL, HDL, VLDL, triglicéridos y colesterol total. Cuando se encuentran fuera de sus límites normales representan un riesgo cardiovascular elevado.

Se recomienda que la prueba con el perfil de lípidos en adultos sanos sin otros factores de riesgo para la enfermedad cardiaca se realice en ayunas. La evaluación inicial puede implicar solo una prueba para el colesterol total y no un perfil lipídico completo. Sin embargo, si el resultado de la prueba de detección de colesterol es alto, es probable que se solicite una prueba con un perfil de lípidos.

Recomendaciones

Es recomendable hacerse un análisis sanguíneo una vez al año si no se tiene ninguna patología o al menos una vez cada seis meses en el caso de requerir controles. No obstante, el médico será quien establezca cada cuánto tiempo debe el paciente realizarse un análisis de sangre.

Diversos estudios han constatado que concentraciones en sangre de colesterol total por encima de 200 mg/dl están directamente relacionados con un incremento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. La clasificación de los niveles adecuados de colesterol total es normal, menos de  200 mg/dl; elevado, de 200 a 240 mg/dl y muy alto, de 240 mg/dl o mayor. El colesterol LDL normal, menos de 130 mg/dl, elevado, de 130 a 160 mg/dl, y muy alto, mayor de 160 mg/dl. Para los valores de colesterol HDL, normal o deseable, mayor de 40 mg/dl; riesgo alto, por debajo de 35 mg/dl y riesgo mínimo, mayor de 60 mg/dl.

Primeros pasos para reducir el colesterol

Las primeras medidas que se deben adoptar pasan por mejorar la dieta y el ejercicio. De hecho, se aconseja el patrón dietético mediterráneo a la población en general y a los individuos que han tenido un evento coronario. Este consejo debería ser realizado fundamentalmente en las consultas de Enfermería.

También deben de realizarse esfuerzos dirigidos a la promoción del consumo diario de fruta y verdura y con un patrón de consumo de alcohol bajo o moderado, que no debe superar las 2 unidades/día de alcohol en los varones y 1 unidad/día en las mujeres.

Programa de ejercicios

En cuanto al ejercicio, se debe optar por pautas de intensidad aeróbica como andar, correr, nadar con una intensidad moderada, por lo menos, 30 minutos unos 5 días a la semana o si se realiza con una intensidad alta, por lo menos, 20 minutos unos 3 días a la semana.

En individuos con sobrepeso u obesidad se recomienda disminuir la ingesta calórica y aumentar la actividad física.

Además, se recomienda la ingesta de pescado como fuente de ácidos omega-3 y grasas no saturadas como parte de la dieta mediterránea.

Pautas farmacológicas en colesterol

En el tratamiento hay que incluir las estatinas. Son los fármacos más eficaces para reducir el colesterol. Funcionan impidiendo la producción de colesterol LDL en el hígado, reduciendo la mortalidad.

Otros de los fármacos que se emplean son la ezetimiba y las resinas secuestradoras de ácidos biliares, que  impide la absorción del colesterol en el intestino delgado, disminuyendo el c-LDL en torno a un 20%. Por su parte, los fibratos se emplean en pacientes que tienen también los niveles de triglicéridos elevados.

Cuando es necesario, se pueden combinar grupos terapéuticos para mejorar los resultados sin aumentar los efectos adversos.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Eduardo Arcalá Campillo, Antonio Arboledas Marquez, Elisa Molina Molina, de Jaén; Mª Carmen Jiménez Masegosa, Juan Peña Martin, Manuel Ramírez Sampedro, Presentación García Puerta, Juan Antonio Ortega  Vallet y Armando Pueyos Sánchez, del Centro de Salud Armilla, y Yésica González Lugo, Oxana Rebryk de Colichón, Gabriela Blanco Pastor, Cristina Tosco García, Gerardo Piñero Barrera y Miguel Libera Bonilla.