La revista Clinical Science ha publicado un nuevo estudio sobre la fisiopatología del aneurisma de aorta abdominal, una enfermedad vascular degenerativa caracterizada por una dilatación de la aorta abdominal del 50 por ciento o mayor que el diámetro normal. Es una enfermedad compleja que se cree causada por una combinación de múltiples factores de riesgo entre los que se incluye el tabaquismo, el sexo masculino, edad avanzada, aterosclerosis, hipertensión y tener antecedentes familiares. Ahora este estudio, plantean que los niveles de oxisteroles podrían ser clave en  esta patología.

En concreto, el estudio plantea la importancia de la activación del estrés del retículo endoplasmático, su relación con los niveles circulantes del oxisterol 7-KC y la reducción de la biogénesis mitocondrial como mecanismos claves en el desarrollo de la enfermedad.

Para comprobar esta hipótesis, el trabajo se llevó a cabo en una cohorte de 94 pacientes con aneurisma de aorta abdominal y 17 controles sanos, se centró en determinar el papel del estrés del retículo endoplasmático (ER) y de la disfunción mitocondrial –que juegan un importante rol en la patogénesis de otras enfermedades cardiovasculares– en la fisiopatología del aneurisma de aorta abdominal, y en determinar los niveles circulantes de oxisteroles en plasma, específicamente el 7-cetocolesterol (7-KC), como un inductor de estrés del RE. Los resultados apuntan al interés sobre ciertas proteínas que intervienen en el estrés del RE y en la biogénesis mitocondrial como potenciales dianas farmacológicas.

En palabras de María Galán, investigadora del CIBERCV y del Institut de Recerca del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau que ha liderado el estudio, “nuestros hallazgos sugieren que los enfoques terapéuticos destinados a reducir el estrés del RE y aumentar la biogénesis mitocondrial podrían ser útiles para controlar la progresión de la enfermedad en pacientes diagnosticados en una etapa temprana”.

Sobre los oxisteroles

Los oxisteroles son derivados oxigenados del colesterol que están presentes en niveles bajos en la circulación y han demostrado acumularse en el plasma y los tejidos en algunas patologías. Se ha demostrado que inducen numerosos efectos nocivos al alterar la bioquímica del colesterol en las células vasculares e inmunes.

Específicamente, el 7-KC es un oxisterol formado por la oxidación del colesterol y los ésteres de colesterol presentes en los depósitos de lipoproteínas. Los niveles de 7-KC libres son abundantes en la circulación de pacientes con hipercolesterolemia y el 7-KC también se acumula en lesiones ateroscleróticas en mayor medida que cualquier otro oxisterol. Además, el 7-KC es un inductor de estrés del RE y de autofagia en células vasculares.