Los nódulos y los pólipos que aparecen en la laringe suelen producirse por un uso intensivo e inadecuado de la voz, como ha explicado María Bielsa, presidenta de la Sociedad Médica Española de Foniatría (Somef) y profesora del Grado de Logopedia de la Universidad de Castilla-La Mancha. Esta médico foniatra ha indicado que habitualmente el primer diagnóstico de un problema faríngeo lo hace el otorrinolaringólogo, que es el especialista al que el paciente consulta después de acudir a su médico de cabecera. “No todas las faringitis producen disfonía, pero es frecuente que se asocie un problema faríngeo crónico con una disfonía cuando se prolonga esta irritación o esta inflamación de la faringe y, sobre todo, cuando la persona afectada tiene que seguir usando la voz”, ha añadido.

¿A qué personas suele afectar más la disfonía?

Las disfonías son muy frecuentes en las personas que tienen un uso vocal profesional, como es el caso de los docentes, locutores, oradores etc. Estos profesionales tienen mucho más riesgo de padecer una disfonía porque las cuerdas vocales están por debajo de la faringe, son la entrada al árbol respiratorio y, por tanto, van a sufrir igual que la faringe irritaciones e inflamaciones cuando hay enfriamiento, catarro, gripe o alergia. En estos casos, las cuerdas vocales se inflaman, sufren un edema, un enrojecimiento o una irritación.

¿Cómo es el proceso de la faringitis y la laringitis?

Ambas enfermedades son diferentes, pero con mucha frecuencia están vinculadas Es habitual que cuando se produce una inflamación de todo el árbol respiratorio, por ejemplo, en el caso de una gripe, suele haber faringolaringitis, que, en muchas ocasiones, provoca una disfonía. Si se respeta el periodo de reposo con el tratamiento de analgésicos, sin hablar mucho y con una buena hidratación, normalmente la disfonía se cura en 2-4 días.

El problema surge cuando la persona no puede hacer reposo de voz y, por el contrario, sigue utilizando la voz a gran volumen, ya que se puede formar un nódulo o un edema de las cuerdas vocales.

¿Qué ocurre cuando se produce un nódulo o un pólipo?

Los nódulos y los pólipos son lesiones producidas por el traumatismo en la laringe, y se suelen atribuir al mal uso vocal. Cuando es reciente y no muy grande, el nódulo desaparece o mejora mucho con la rehabilitación. Los pólipos, sin embargo, pueden mejorar pero raramente desaparecen con la rehabilitación. En general, se precisa la cirugía seguida de un periodo de rehabilitación.

El foniatra hace un estudio funcional del problema, observa cómo esas lesiones se comportan en relación con la cuerda vocal, con el cierre de la glotis, con la vibración y con la transmisión de la onda vibratoria. En estos casos, enviamos al paciente a rehabilitación, de la que se ocupa el logopeda.

¿Cuáles son las funciones de los diferentes profesionales sanitarios relacionados con la voz?

Los otorrinos y los foniatras somos los que nos dedicamos a tratar los trastornos relacionados con la faringolaringe. El otorrinolaringólogo se dedica más a la parte orgánica, el diagnóstico de la enfermedad, el tratamiento médico-quirúrgico de todos los problemas relacionados con lesiones, infecciones, tumores, inflamaciones, etc. Se trata del primer profesional que encauza este tipo de trastornos.

¿Cuál es la función del foniatra en el abordaje de un paciente con problemas de voz?

Por nuestra parte, los foniatras nos dedicamos especialmente a la voz, y hacemos trabajo funcional. Detectamos la repercusión que tiene el problema que el otorrino ha diagnosticado sobre la voz del paciente, sobre su profesión y orientamos la rehabilitación. Finalmente, el logopeda es el profesional que hace físicamente los ejercicios, la terapia.

¿Cuál es el nivel de formación del médico de Atención Primaria en el abordaje de los problemas de la voz?

Los médicos de Primaria deberían conocer un poquito más los trastornos relacionados con las cuerdas vocales. Tienen interés, pero no hay suficiente formación en este ámbito. Cada vez hay más información, porque se realizan jornadas y se difunden informes. Además, en muchas ocasiones los problemas de voz provocan bajas laborales prolongadas, y el médico de Primaria tiene que estar cada vez mejor informado.

¿Existe una buena coordinación entre profesionales?

Normalmente los logopedas y los foniatras trabajamos juntos, de manera que la información de mi estudio laringoscópico, o sea, la imagen funcional, se la paso al logopeda, que es quien diseña un programa de tratamiento y realiza una terapia de rehabilitación al paciente para reducir el traumatismo, para tonificar y fortalecer las cuerdas vocales, para darles flexibilidad. En definitiva, se trata de mejorar el estado de las cuerdas vocales, proporcionarles más resistencia y reducir el esfuerzo laríngeo.

¿Cuál es el tratamiento adecuado para las cuerdas vocales afectadas?

Entre los tratamientos rehabilitadores, por supuesto, está eliminar los factores tóxicos, sobre todo el tabaco, intentar mejorar las condiciones ambientales, poner filtros o mascarillas si en el trabajo hay partículas en suspensión, en definitiva, tomar una serie de medidas externas para corregir las condiciones en las que utilizan la voz. En cuanto a la persona que tiene una disfonía, la primera opción es la rehabilitación, si es debido a un mal uso de la voz. Si nos encontramos con un pólipo o con edema hay que recurrir a la cirugía seguida de rehabilitación, sobre todo para evitar que se vuelva a reproducir.

¿Las vitaminas ayudan a prevenir los problemas relacionados con la voz?

Si la dieta del paciente es completa, rica en frutas, verduras, pescados, etc., ya tiene un aporte de vitaminas suficiente para garantizar un correcto funcionamiento de su organismo; sin embargo, las vitaminas tienen un efecto, sobre todo, preventivo ante las infecciones, fortalecen y reepitalizan las mucosas que están dañadas y ejercen un efecto protector sobre la inmunidad. Para las afecciones faringolaringeas solemos recomendar complejos de vitamina A y E, y para los problemas catarrales y faríngeos, la vitamina C. No viene mal tomar suplementos vitamínicos en épocas que tenemos más riesgo de contraer infecciones, pero especialmente es recomendable seguir una dieta rica en frutas y verduras.