En los primeros meses de 2020 está prevista la apertura del Hospital de Toledo, según las fechas que maneja el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, quien ha participado en un desayuno informativo organizado en Madrid por la agencia de comunicación Europa Press. El titular de la Sanidad manchega ha anticipado también que el Hospital de Guadalajara tiene previsto abrir sus puertas a finales de 2020, mientras que el de Cuenca comenzará a prestar servicio en 2022.

En concreto, la obra de Toledo terminará en junio de 2019, pero serán necesarios seis meses más para la instalación de la tecnología, en la que se ha realizado “una potente inversión”, según ha dicho Fernández Sanz, quien ha puntualizado que el centro de especialidades de la capital regional permanecerá en la Avenida de Barber. También en principio continuarán abiertos los hospitales de El Valle y el Provincial, pero se irán trasladando al nuevo hospital en una segunda etapa.

En muchas ocasiones el ritmo de las obras ha estado marcado por la crisis económica, según ha dicho Fernández Sanz, que también ha indicado que “la crisis adelgazó el sistema y se cebó especialmente con el sistema sanitario”. “Ahora estamos buscando un nuevo modelo de gestión que, por desgracia, no terminamos de encontrar. Tenemos una buena sanidad, pero hay muchas opciones de mejora. Ha cambiado la demanda de forma alarmante, pero seguimos manteniendo una gestión tradicional. El paciente, los ciudadanos, los gestores o los proveedores quieren más información y más clara, y no siempre se la podemos proporcionar”, ha dicho.

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, durante su intervención.“No podemos mantener un sistema clásico de decisiones verticales. La demanda quiere conocer qué le pasa, de forma correcta y en el mismo momento, pero no sé si estamos preparados para ello. Nosotros seguimos hablando de listas de espera…”, ha continuado.

El contraste entre la gestión tradicional y el avance del desarrollo tecnológico o el big data ha sido otro tema comentado por el consejero: “En España los cambios directivos se producen cada cuatro años, más o menos. Yo estuve diez años como gerente en el Hospital de Ciudad Real y era un caso extraño. Los cambios de modelo de gestión se realizan cada diez, doce o quince años, mientras que los cambios tecnológicos suelen producirse cada tres años, y los avances científicos se producen a diario, y vienen para quedarse”.

Fernández Sanz ha hecho autocrítica: “Arrastramos las consecuencias de una serie de decisiones que se han tomado hace unos años, como la obsolescencia de aparatos, el cortoplacismo, la falta de recursos o el trabajo poco basado en la evidencia. Ahora nos toca administrar las decisiones de años atrás y hacer frente a infraestructuras innecesarias, carteras de servicios no relacionadas con las necesidades y la toma de decisiones por defecto”.

Equilibrio en recursos humanos

En el ámbito de los recursos humanos, el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha ha destacado que en su autonomía no sobran médicos, precisamente. “Durante la crisis desapareció un 60 por ciento de los residentes que se formaron en la región. Nos cuesta mucho mantener el talento, porque tenemos vecinos muy potentes. Les diría a los estudiantes que la Medicina es una profesión maravillosa, y que tengan paciencia, porque todos conseguirán tener trabajo. No estoy de acuerdo con las cifras que maneja la Organización Médica Colegial (en relación con la ratio de profesionales). Al menos en Castilla-La Mancha, seguimos necesitando médicos, sobre todo de determinadas especialidades, aunque también es cierto que en otras ya tenemos las plazas cubiertas”.

El consejero fue crítico con el sistema educativo de los profesionales sanitarios, porque “siguen formándose de una manera clásica, por lo que no se están preparando para afrontar muchos problemas actuales como los relacionados con la Bioética, por ejemplo”.

En cuanto a la inestabilidad laboral, ha recordado que el objetivo de la Junta es reducirla a un seis por ciento, un objetivo que está más cerca después de la celebración de la última OPE. “A mediados de 2019 se realizará una nueva convocatoria para casi 5.000 profesionales que podrán tener su plaza en propiedad. Los recursos humanos harán que nuestra organización tenga el mejor de los futuros”. Según ha comentado, las universidades de Castilla-La Mancha forman al 97 por ciento de los profesionales que necesita, “pero no va a ser suficiente”, ha dicho Fernández Sanz, quien ha anunciado que solicitará un aumento de plazas y también una flexibilización de los criterios para decidir qué plazas puede aumentar o reducir.