Cerca de un 1.000.000 de personas toman anticoagulantes orales en España. Una cifra que aumenta cada año como consecuencia del envejecimiento de la población y el aumento de los factores de riesgo vascular. Debido a este tratamiento, estos pacientes son más vulnerables ante una emergencia médica o una intervención quirúrgica, pues un mal seguimiento puede provocar ictus o hemorragias. Es por ello que los pacientes anticoagulados creen que se siguen vulnerando sus derechos respecto a su tratamiento y reclaman cambios a la Administración.

En concreto, desde la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (FEASAN) se proponen dar visibilidad a las necesidades sanitarias y sociales de estos pacientes a través del lema’ Mis derechos lo primero’, aludiendo a la urgencia de cumplir principios fundamentales del propio SNS, como es la calidad y equidad asistencial.

De esta forma, y con motivo del Día Nacional del Paciente Anticoagulado, se reclaman medidas como eliminar el visado en el acceso a anticoagulantes, incluir el autocontrol TAO en la Cartera Básica de Servicios del SNS y la participación de los pacientes a través de una adecuada información, tal y como apuntaba el presidente de FEASAN, Rafael Martínez.

Los riesgos de los anticoagulantes orales

Otra de las ideas que se ha querido poner de manifiesto son los riesgos existentes en los anticoagulantes orales. Cabe recordar que estos fármacos evitan la formación de coágulos en el interior de los vasos sanguíneos. Por eso, quienes los toman se protegen de sufrir un ictus o una trombosis. Son considerados uno de los tratamientos que más vidas han salvado a lo largo de su historia de uso y lo siguen haciendo.

Sin embargo, un manejo correcto es vital pues son medicamentos que conllevan un elevado riesgo, el más frecuente es la hemorragia. De ahí la importancia de que profesionales sanitarios, pacientes e instituciones sanitarias trabajen coordinadamente por la salud de las personas que viven anticoaguladas en nuestro país.