La diabetes y la insuficiencia cardiaca son dos enfermedades íntimamente relacionadas tanto por cuestiones fisiopatológicas como por el aumento de la edad de los pacientes que las padecen. Es por ello que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha celebrado en Madrid su I Reunión Conjunta de Insuficiencia Cardiaca y Diabetes, a la que han asistido más de un centenar de profesionales de las dos áreas médicas, con el objetivo de fomentar el intercambio de información científica y debatir sobre aspectos novedosos entre expertos de estas dos patologías.

Durante la misma, el coordinador del Grupo de Trabajo de Insuficiencia Cardiaca y Fibrilación Auricular de la SEMI, Álvaro González,  ha explicado que es importante “remarcar las íntimas relaciones existentes entre ambas enfermedades, con hallazgos recientes de nuevos aspectos etiopatogénicos y farmacológicos que conectan a ambas”, tal y como se mostró recientemente en el Congreso Americano de la ADA.

En concreto, el reto actual es lograr un abordaje integral de los pacientes, teniendo en cuenta los matices que la diabetes genera en la insuficiencia cardiaca, como un peor pronóstico y un empeoramiento de la función renal.  Cabe tener en cuenta datos como que los pacientes mayores de 75 años tienen el doble de riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca si son diabéticos. En el caso de España, donde la insuficiencia cardiaca es la principal causa de hospitalización en mayores de 65 años, casi la mitad de ellos padecen también diabetes mellitus; y los pacientes con diabetes tienen cinco veces más riesgo de ser hospitalizados por insuficiencia cardiaca.

Otras comorbilidades

Por último, se ha destacado que la relación entre ambas enfermedades se acompaña, en ocasiones, de otras comorbilidades como hipertensión arterial, hipercolesterolemia, fibrilación auricular, enfermedad renal crónica, EPOC, anemia e hipertensión pulmonar.

Una de estas patologías en las que ambas enfermedades confluyen es la miocardiopatía diabética, una afectación cardiaca que se relaciona directamente con la diabetes, en concreto, es el daño que hace la hiperglucemia a lo largo de los años en el corazón. A ello se añade el hecho de que“los pacientes diabéticos tienen mayor probabilidad de desarrollar cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares.