La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha participado en el ‘III Foro Protagonistas, un ensayo clínico una oportunidad para todos’, en el que su presidenta, Carina Escobar, ha lamentado que “en la mayoría de los casos, los pacientes seguimos siendo un sujeto pasivo en los ensayos clínicos”. “Todavía no se nos tiene en cuenta a pesar de que nuestra participación es clave”, ha añadido.

Según Carina Escobar, es necesario “trabajar para incorporar la visión del paciente desde el inicio, en la fase del diseño del ensayo hasta la evaluación de los resultados, y articular mecanismos para fomentar la información y formación dirigida a pacientes, para que conozcan los ensayos clínicos que se están llevando a cabo y cómo acceder a ellos”. En este sentido, ha destacado la necesidad de mejorar la accesibilidad a la información, ya que en ocasiones el lenguaje utilizado suele ser muy técnico y difícil de entender. “Si se contara con los pacientes en todas estas fases, se favorecería su participación, mejoraría la metodología y también los resultados”, ha comentado.

En su opinión, las asociaciones de pacientes deberían tener “un mayor peso y participación” en todas las fases de la elaboración de un ensayo clínico. “Somos conscientes de que colaborar con la investigación es la única vía para avanzar en el tratamiento de las enfermedades”.

El paciente identifica las barreras

En su intervención, Beatriz Pérez Sanz, directora médica de Roche Farma España, ha recordado que el paciente es el único que conoce de cerca las necesidades reales a las que se enfrenta en relación con la enfermedad y, por tanto, quien mejor puede definir las preguntas a las que deben dar respuesta los ensayos clínicos. “El paciente identifica las barreras que la enfermedad pone en su día a día, las necesidades que aún no están cubiertas y a las que la investigación debe dar respuesta. En definitiva, ofrece una visión que difícilmente pueden aportar el resto de los agentes que intervienen en el desarrollo clínico de un fármaco. Su papel es fundamental, tanto en el diseño del ensayo, como en los criterios de inclusión y exclusión y en la definición del calendario o la valoración de los resultados”, ha añadido.

Medicina personalizada

En el III Foro Protagonistas también se ha analizado el impacto de la Medicina Personalizada en la investigación clínica en Oncología, y, en concreto, los ensayos clínicos ‘cesta’, en los que el paciente no es seleccionado según el órgano en el que se originó su tumor, sino en función de las mutaciones genéticas comunes, y con este objetivo se les administra una terapia dirigida.

“Cada paciente es único, al igual que su enfermedad, por lo que Roche tiene como objetivo proporcionar soluciones a la medida de sus necesidades individuales. Con este fin, hemos desarrollado un modelo de medicina personalizada, que se sustenta en tres pilares: el acceso y análisis de datos del paciente desde múltiples fuentes que incluyen secuenciación genómica, salud digital y pruebas de imagen avanzadas; la aplicación de tecnologías para analizar y obtener información significativa sobre los pacientes y su enfermedad; y el uso de estos datos para descubrir, desarrollar y guiar el tratamiento de forma individualizada”.

Formato de los ensayos clínicos

Del “cambio de paradigma” que se está produciendo en el formato de los ensayos clínicos ha hablado Ander Urruticoechea, director científico-gerente de Onkologikoa y médico especialista en Oncología Médica. “Se está pasando de un modelo con investigadores de centros hospitalarios grandes, con muchos pacientes, hacia otro modelo de redes de investigación institucionales. Y esto cambia el perfil del investigador y el tipo de gestión, que tiene que ser a través de estructuras de trabajo en red entre distintas instituciones. Actualmente, la investigación clínica de un centro es un garante de calidad”.