El pasado 23 de octubre, el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, afirmó en unas declaraciones que “habrá pediatras donde tenga que haber y no donde no tenga que haber, porque no se puede tener a pediatras viendo a niños sanos ”. ­Unas palabras que han causado especial controversia, sobre todo en los pediatras de Atención Primaria. De hecho, las dos principales sociedades de este colectivo, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (Sepeap), han emitido un comunicado para defender su papel en el Programa de Salud Infantil.

Más allá de mostrar su “disconformidad” y “el rechazo más absoluto” a las declaraciones del consejero, sendas sociedades han querido visibilizar el necesario trabajo en medidas de prevención en niños sanos y detección precoz de enfermedades, que ocupa el 15 por ciento de su tiempo en las consultas. Englobando este trabajo en el Programa de Salud Infantil, AEPap y Sepeap consideran que dicho modelo “ha sido reconocido como de altísima calidad por numerosos estudios, y constituye una de las herramientas más efectivas para mantener unas tasas de morbimortalidad infantil entre las más bajas a nivel mundial”.

El Programa de Salud Infantil, también conocido como “programa de atención al niño/a sano/a” incluye exploraciones realizadas por el médico especializado en Pediatría como el cribado de enfermedades frecuentes como la displasia evolutiva de cadera, opacidades corneales, malformaciones cardíacas, criptorquidia, alteraciones ortopédicas, craneofaciales y del desarrollo psicomotor, déficit de atención y trastornos de espectro autista, todas ellas situaciones en las que su diagnóstico tardío tendría repercusiones nefastas para los niños.

Disminuir la desigualdad

Otra de las ideas que han querido remarcar los pediatras ha sido que este programa ha conseguido, además, disminuir las desigualdades sociales entre los más pequeños. “Si las familias españolas no encontraran en los centros de salud de la sanidad pública a los profesionales mejor formados para realizar estas visitas del Programa de Salud Infantil, los buscarían en otros ámbitos. Las familias con más nivel socioeconómico buscarán en otras vías asistencia adecuada y quedarían el resto en una especie de Pediatría racionada y con acceso al pediatra con ‘filtros’”. Esto supondría crear “inequidades” en un momento en el que se habla de evitarlas.

Por último, los pediatras de AP destacan en la carta algunos de los problemas de salud más comunes en la población infantil. En España hay casi 7 millones y medio de menores de 0-14 años. De ellos, el 30 por ciento padece sobrepeso; el 20 por ciento presenta síntomas potencialmente relacionados con problemas alérgicos; el 10 por ciento padece asma, casi el 7 por ciento tiene trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Algunas de estas patologías, como la obesidad, podría mejorar con una mejor educación en salud, consiguiendo más niños sanos.