Durante este invierno las patologías infecciosas gastrointestinales y respiratorias que se transmiten por contacto podrían disminuir hasta un 80 por ciento. La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha explicado que esta reducción se debería a las medidas higiénicas adoptadas por la pandemia, como el uso de la mascarilla y el distanciamiento físico social.

Los expertos reunidos en el I Congreso Digital de Pediatría han hablado de la experiencia registrada durante el invierno en los países del hemisferio Sur. Juan Ruiz-Canela ha indicado que en esta zona “la incidencia de las enfermedades respiratorias ha sido mucho menor este invierno”. Según el vicepresidente de Atención Primaria de la AEP, si esta situación se repitiera en España, supondría una “disminución teórica importante de la presión asistencial”.

Patologías infecciosas en consulta

Ruiz-Canela ha señalado que patologías infecciosas como la gripe, la faringitis o la neumonía suponen la gran mayoría de las consultas de pacientes agudos en Pediatría de Atención Primaria. El uso de las mascarillas, entre otras medidas higiénicas, podría conseguir la reducción de hasta un 80 por ciento de las infecciones gastrointestinales y otras enfermedades infecciosas de la garganta, el oído y la nariz.

Durante su encuentro anual, los pediatras han advertido también de la escasa visibilidad del paciente pediátrico durante la pandemia. Los especialistas han informado de que, si bien la COVID-19 supone “menos afectación física en la población infanto-juvenil, tiene un gran impacto psico-emocional y social”.

Poca visibilidad del paciente pediátrico

Josefa Rivera ha comentado que el nuevo coronavirus “ha afectado menos directamente a la población pediátrica”. En cualquier caso, eso no significa que “no esté sufriendo sus consecuencias”. En concreto, la presidenta del Comité de Congresos Científicos de la AEP se ha referido al “riesgo de visibilizar poco al paciente pediátrico”. “Retrasar diagnósticos y el seguimiento de algunas enfermedades por centrarnos en la patología grave y aguda podría empeorar la salud de nuestros niños y adolescentes”, ha añadido.

Entre marzo y mayo de 2020 las consultas de urgencias en hospitales se redujeron hasta un 84 por ciento. Así lo han mostrado diversos estudios presentados en el Congreso de la AEP. En cuanto a la patología intervenida, la gravedad aumentó hasta un 66 por ciento. Asimismo, las cirugías programadas se redujeron hasta un 98 por ciento.

“Debemos estar alerta para seguir prestando la atención necesaria a la población pediátrica y juvenil durante las próximas olas, como la que ya estamos viviendo”, ha señalado María José Mellado, presidenta de la Asociación Española de Pediatría.